Durante las protestas organizadas por la Central Obrera Boliviana (COB) en La Paz, dirigidas en contra del Decreto Supremo 5503, se registraron incidentes de agresión contra periodistas y camarógrafos que cubrían los hechos. La Asociación Nacional de la Prensa (ANP), a través de su Unidad de Monitoreo, documentó varios casos de hostigamiento, ataques verbales y agresiones físicas contra trabajadores de medios de comunicación.
Entre los hechos denunciados, un camarógrafo de la cadena privada Red Uno fue víctima de ataques con latigazos por parte de manifestantes. Asimismo, reporteros de Unitel y otros medios enfrentaron intentos de expulsión del lugar, acompañados de gritos como “¡digan la verdad!” y “¡prensa vendida!”, mientras algunos manifestantes cubrían sus rostros con barbijos.
Durante la jornada, las manifestaciones incluyeron bloqueos que afectaron el tránsito vehicular, especialmente en la avenida Mariscal Santa Cruz, obstaculizando el servicio de buses hacia la ciudad de El Alto. En uno de los casos reportados, un manifestante con sombrero y gorro andino confrontó a la periodista Adriet Delgado y a su camarógrafo de Unitel mientras cubrían el bloqueo.
Además, una mujer integrante del grupo de manifestantes agredió físicamente a un reportero de la ANP con un sombrero, y en otro episodio, una persona lanzó patadas contra un ciudadano que cuestionaba las protestas y solicitaba que se permita el paso libre de vehículos y peatones.
En un incidente adicional, un adulto mayor fue golpeado en la Plaza San Francisco por un grupo que rechazaba sus opiniones contrarias a la marcha sindical. Las protestas culminaron con bloqueos en calles cercanas a la Plaza Murillo y en la avenida Mariscal Santa Cruz, generando confrontaciones con ciudadanos que se oponían a las movilizaciones.
Estos hechos reflejan la tensión y la violencia que se vivieron durante las manifestaciones, afectando la labor periodística y la seguridad de la población en la ciudad
