El Barcelona dominó con contundencia al Athletic Club en la semifinal de la Supercopa de España, mostrando una superioridad ofensiva abrumadora que dejó al rival sin capacidad de respuesta. Desde el inicio, el equipo dirigido por Flick tomó el control del encuentro y resolvió la eliminatoria en apenas quince minutos, permitiéndose un segundo tiempo de menor intensidad donde el Athletic ya había perdido toda iniciativa.
Los goles de Ferran, Fermín, Roony y un doblete de Raphinha evidenciaron las dificultades del portero Unai Simón, quien enfrentó una noche complicada sin la presencia del seleccionador De la Fuente, ausente por una gripe. Por su parte, Joan García, guardameta del Barcelona, tuvo una actuación tranquila, con pocas intervenciones exigentes.
A pesar de algunas modificaciones en la alineación, el Barcelona mantuvo su eficacia ofensiva. Lamine Yamal, destacado en días previos, quedó en el banquillo tras no participar en el entrenamiento anterior. Flick optó por mantener a Ferran como delantero centro, mientras que Eric regresó a la defensa central, acompañado en la creación por Frenkie y Pedri. Fermín ocupó la posición de mediapunta, una fórmula que funcionó a la perfección.
El partido comenzó con un Athletic que mostró intensidad y presión alta durante los primeros minutos, generando cierto optimismo. Sin embargo, la dinámica cambió cuando Pedri comenzó a distribuir el juego con mayor fluidez, abriendo espacios interiores que el Barcelona aprovechó para imponer su ritmo. Fermín abrió el marcador tras asistir a Ferran, y a partir de ese momento el conjunto vasco perdió la consistencia, permitiendo que los goles se sucedieran rápidamente. Antes del descanso, el marcador ya reflejaba un claro 4-0, con una oportunidad más que pudo haber ampliado la diferencia.
El Athletic intentó generar peligro principalmente por las bandas en la fase inicial, pero el Barcelona supo neutralizar esas acciones y contrarrestar con una ofensiva interior que desarmó la defensa rival. Unai Simón cometió errores que fueron capitalizados por el equipo azulgrana, que rápidamente aseguró la ventaja con goles de Fermín, Roony y un espectacular tanto de Raphinha, quien superó a la defensa con habilidad y precisión.
En la segunda mitad, el Barcelona continuó dominando y amplió la ventaja con un quinto gol de Raphinha, tras una jugada colectiva que incluyó varios remates y rechaces. El brasileño se posicionó como mediapunta, mientras que Fermín se desplazó hacia la banda izquierda. Flick aprovechó para dar descanso a algunos jugadores y brindar minutos a Bernal, quien mostró ganas a pesar de la falta de ritmo.
El Athletic tuvo algunas oportunidades aisladas, como un disparo fuera de Unai Gómez tras superar a Gerard, pero la distancia en el marcador y el control del partido por parte del Barcelona hicieron que la semifinal estuviera decidida mucho antes del pitazo final. Lamine Yamal ingresó en los últimos veinte minutos con intención de aportar, aunque el resultado ya estaba sentenciado y el encuentro se desarrolló con menor intensidad.
Este encuentro dejó patente el dominio ofensivo del Barcelona y su capacidad para resolver partidos rápidamente, mientras que el Athletic no pudo sostener la presión inicial y sucumbió ante la eficacia y el dinamismo del rival
