Las negociaciones entre representantes gubernamentales y el sector campesino que mantiene una vigilia en la planta de bombeo y compresión de Oconi, ubicada en los valles del departamento de Santa Cruz, continúan sin un acuerdo definido. El diálogo, que se prolongó por más de cinco horas, quedó temporalmente suspendido luego de que los campesinos manifestaran la necesidad de consultar con sus bases para definir los próximos pasos a seguir. Al concluir la reunión, los movilizados optaron por no ofrecer declaraciones públicas.
Las demandas planteadas por el sector campesino están centradas en la urgente atención a la crisis provocada por el incremento en los costos de producción, situación que afecta la comercialización de sus productos en los mercados locales de Santa Cruz. Desde la representación oficial, Facundo Altamirano, jefe departamental del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), indicó que se escucharon las inquietudes de los productores y se buscaron posibles soluciones, destacando que esta problemática afecta a varios municipios de los valles cruceños.
Altamirano puntualizó que, tras algunas preguntas realizadas durante el encuentro, se identificó que el conflicto tiene un carácter productivo más que político, ya que los agricultores enfrentan dificultades para vender sus mercancías a precios que cubran los costos de producción. A pesar de estos avances en el diálogo, no se ha logrado un acuerdo final ni se ha confirmado la reanudación de las conversaciones para restablecer la normalidad en la región afectada
