El clásico entre Real Madrid y Barcelona volvió a demostrar su intensidad y emoción, ofreciendo un espectáculo vibrante que terminó con la victoria del conjunto catalán por 3-2, conquistando así su decimosexta Supercopa de España. El protagonismo recayó en Raphinha, quien con un doblete fue decisivo para el triunfo azulgrana.
El Real Madrid, bajo la dirección de Xabi Alonso, apostó por un planteamiento defensivo que rememoró tácticas utilizadas en etapas anteriores, buscando contener al Barcelona con una línea de cinco defensores. Sin embargo, esta estrategia no logró frenar la eficacia ofensiva del equipo rival, especialmente la capacidad goleadora del brasileño Raphinha.
En la primera mitad, el Barcelona dominó la posesión y mostró su poderío ofensivo. Pedri fue clave al asistir a Lewandowski en el primer gol, mientras que Raphinha, tras una primera ocasión fallida, logró abrir el marcador con un remate cruzado que superó al portero Courtois. Este tanto obligó al Madrid a reaccionar, y Vinícius Junior respondió con un gol que puso el empate justo antes del descanso, rompiendo una sequía goleadora de 16 partidos.
El segundo tiempo mantuvo la intensidad, con Pedri nuevamente como creador de juego, facilitando que Lewandowski anotara el 2-1 a favor del Barcelona. La respuesta madridista llegó rápidamente gracias a Gonzalo García, quien aprovechó un rechace tras un remate al travesaño para igualar el partido, demostrando su versatilidad y olfato goleador.
No obstante, en la recta final, el desgaste físico empezó a pasar factura al Real Madrid, mientras que el Barcelona, con más recursos en el banquillo, supo aprovechar su frescura. Raphinha anotó su segundo tanto tras un disparo con fortuna que desvió un defensor, sentenciando el encuentro. La expulsión de De Jong por una entrada sobre Mbappé redujo las opciones del Barcelona en los minutos finales, pero el Madrid no logró aprovechar la superioridad numérica, fallando varias ocasiones claras que podrían haber cambiado el resultado.
El duelo reflejó la calidad y competitividad de ambos equipos, con momentos de brillantez individual y tácticas ajustadas, pero finalmente fue el Barcelona quien se llevó el título, reafirmando su dominio en esta competición y dejando al Real Madrid con la necesidad de replantear su estrategia para futuros enfrentamientos
