La ausencia reiterada del expresidente boliviano Evo Morales en su programa radial dominical ha generado especulaciones sobre su ubicación actual. Mientras sus allegados aseguran que se encuentra resguardado en algún lugar de América Latina, las autoridades gubernamentales indican que no existe un registro oficial de su salida del país.
Desde octubre de 2024, Morales permanece en la región central del Trópico de Cochabamba, zona reconocida por ser un núcleo importante de producción de hoja de coca y un bastión político y sindical del exmandatario. Esta permanencia se da en el marco de una investigación en su contra por un caso de trata agravada de personas. La Fiscalía lo acusa de mantener una relación con una menor de edad, con quien supuestamente tuvo un hijo durante su mandato presidencial.
El exlíder ha conducido su espacio radial en la emisora Kawsachun Coca, propiedad de las federaciones de productores de coca que él ha liderado durante aproximadamente treinta años. Sin embargo, en las últimas dos semanas no ha participado en el programa. Inicialmente, sus colaboradores informaron que Morales estaba aquejado de dengue. En la emisión más reciente, el dirigente cocalero y exsenador Leonardo Loza se encargó de reemplazarlo, asegurando en un mensaje que el expresidente se encuentra “a buen recaudo” y en un lugar seguro dentro de la llamada “patria grande”, término utilizado por sectores de izquierda para referirse a Latinoamérica.
Por su parte, el comandante general de la Policía, Mirko Sokol, confirmó que, según los registros del Ministerio de Gobierno y la oficina de Migración, Morales no ha salido del país por las vías oficiales. Además, señaló que las autoridades realizan controles permanentes para impedir la salida de personas que tengan procesos judiciales pendientes o restricciones legales para viajar al extranjero.
Cabe destacar que a principios de 2025 un tribunal declaró en rebeldía a Morales tras su inasistencia en dos audiencias judiciales, alegando razones de salud. Estas audiencias están vinculadas al proceso penal que enfrenta, iniciado tras la acusación formal presentada en octubre de 2024 por el Ministerio Público. El delito imputado es trata agravada de personas, y el caso se encuentra en la etapa previa al juicio oral.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, informó que existe una orden de aprehensión vigente contra Morales, la cual debería ser ejecutada por la Policía, que también tiene la responsabilidad de realizar labores de inteligencia para determinar su paradero exacto. Mariaca agregó que el proceso penal continúa activo y que se espera la notificación oficial para el inicio del juicio oral.
En el contexto político, los campesinos y cocaleros afines a Morales han manifestado preocupación ante la posibilidad de que el Gobierno adopte medidas similares a las empleadas por Estados Unidos para capturar a líderes como Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Esta situación mantiene en alerta a los seguidores del expresidente, quienes han establecido una vigilia permanente en el Trópico de Cochabamba para evitar su detención
