A tres semanas de celebrarse el emblemático Carnaval de Oruro, los artesanos dedicados al bordado intensifican sus labores para completar a tiempo los trajes destinados a las diversas fraternidades que participan en esta tradicional festividad. La finalidad es que cada grupo luzca sus mejores vestimentas durante la peregrinación, reconocida por la Unesco como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
En un taller ubicado en la calle La Paz, en el corazón de la ciudad conocida como la capital del folklore boliviano, Don Evaldo, un experimentado bordador, explicó que todo el trabajo se realiza manualmente, sin el uso de tecnología computarizada. Esta técnica artesanal permite personalizar cada diseño y garantizar una calidad superior en las prendas que serán exhibidas en el evento cultural más importante del país
