La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) enfrenta un profundo caso de corrupción que involucra múltiples niveles de su estructura, desde el personal operativo hasta la alta dirección. Así lo ha revelado el actual gerente de la entidad, Sergio Siles, tras más de dos meses de auditorías exhaustivas que abarcan aspectos técnicos, administrativos, financieros y legales.
Durante las inspecciones, se detectaron faltantes diarios en las cajas de las tiendas y supermercados bajo la administración de Emapa, lo que evidencia una cadena de irregularidades que afecta a unas 14 plantas productivas dependientes de la empresa estatal. Según Siles, esta red de corrupción podría involucrar desde empleados de menor rango, como porteros y cajeros, hasta gerentes generales y miembros del directorio, con conexiones que llegarían incluso al Ministerio de Desarrollo Productivo.
El proceso de control ha permitido identificar a más de veinte personas presuntamente implicadas en enriquecimiento ilícito y perjuicio económico al Estado. Entre los señalados se encuentran exfuncionarios de alto perfil, incluyendo a un exgerente de la empresa, dos exministros del área productiva y líderes vinculados al sector panificador. La mayoría de ellos se encuentran actualmente con detención preventiva en el marco de las investigaciones.
La falta de coordinación interna también ha sido un problema grave. En una visita a la planta de procesamiento de papa en El Alto, se constató que la gerencia de producción no mantenía comunicación con el área comercial, lo que derivó en el acopio de grandes cantidades de productos con fechas próximas a su vencimiento y sin una estructura de costos definida. Esta desorganización refleja las deficiencias administrativas que han permeado la gestión de Emapa.
Ante esta situación, las autoridades decidieron renovar completamente el equipo directivo, reemplazando a gerentes, jefes y otros funcionarios con capacidad de decisión. El nuevo personal está en proceso de evaluación del resto del equipo operativo a nivel nacional, con el objetivo de continuar el proceso de depuración y asegurar la transparencia en la empresa.
Las denuncias sobre irregularidades en Emapa no son recientes y datan de hace más de una década, aunque se intensificaron durante la gestión de 2021 a 2025. Productores agrícolas han señalado prácticas como la reventa de productos subsidiados a precios significativamente mayores en los mercados locales, lo que perjudica tanto a los productores como a los consumidores.
En cuanto al futuro de la empresa, pese a que algunas autoridades han calificado a Emapa como inviable junto a otras compañías estatales, la gerencia actual defiende su continuidad bajo una estructura renovada que permita cumplir con sus objetivos originales. Esta reestructuración contempla tres ejes principales: identificar y sancionar a los responsables de los actos de corrupción, transformar a Emapa en una entidad sostenible y evaluar la operación de sus plantas, incluyendo la posibilidad de transferir algunas al sector privado mediante convenios.
Además, se mantiene el compromiso de garantizar la soberanía alimentaria y apoyar a pequeños y medianos productores sin recurrir a subsidios, modalidad que ha sido objeto de abuso en el pasado. El nuevo enfoque busca eliminar las subvenciones para evitar beneficios indebidos a particulares y fortalecer el apoyo al aparato productivo nacional.
Las investigaciones también han revelado un significativo perjuicio económico para el Estado. Solo en casos específicos relacionados con la harina, la planta de papa en El Alto y el complejo piscícola del lago Titicaca, el daño asciende a más de 274 millones de bolivianos. Sin embargo, las autoridades estiman que el monto total del desfalco en Emapa supera los mil millones de bolivianos, cifra que se continúa investigando en detalle.
Emapa, creada hace casi dos décadas, fue la primera empresa pública intervenida por el actual Gobierno, que busca revertir la corrupción y reorientar la gestión hacia la eficiencia y transparencia, con el fin de fortalecer la producción alimentaria y la economía nacional
