El expresidente Evo Morales hizo su reaparición en las redes sociales después de permanecer más de una semana sin manifestarse públicamente, generando expectativas sobre su estado y postura ante temas de actualidad nacional. Esta vez, Morales centró su mensaje en un asunto que ha generado preocupación y controversia entre la población: la distribución de combustible de mala calidad que, según denuncias, ha causado daños significativos a vehículos de diferentes sectores sociales en el país.
En su comunicado, el exmandatario responsabilizó directamente al actual Gobierno por el perjuicio ocasionado a miles de bolivianos, enfatizando que la gasolina defectuosa fue suministrada a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la empresa estatal encargada del abastecimiento energético. Morales recordó que incluso un miembro del gabinete ministerial reconoció públicamente la problemática, lo que refuerza la gravedad del hecho y la necesidad de una respuesta oficial que asuma el daño causado.
El planteamiento del expresidente no se limitó a una simple crítica; propuso una vía jurídica para que los afectados puedan exigir una compensación justa por los daños sufridos. Morales consideró legítimo que las personas cuyos vehículos resultaron dañados inicien procesos civiles para reclamar indemnizaciones por los perjuicios ocasionados. Esta sugerencia abre un espacio para la movilización social y legal en defensa de los derechos de los consumidores afectados por esta situación.
Además, Morales instó al Ejecutivo a no evadir sus responsabilidades y a implementar medidas concretas para reparar los daños materiales causados. Enfatizó que el Gobierno debe garantizar la reparación integral a todos los propietarios de vehículos afectados, lo cual implicaría un compromiso financiero y administrativo importante. Asimismo, propuso activar mecanismos legales para que los funcionarios responsables respondan con sus propios recursos personales por las consecuencias derivadas de esta negligencia o fallo institucional.
La reaparición del exmandatario también pone en relieve su situación personal, ya que desde el 8 de enero no se había mostrado públicamente. Sus allegados habían informado previamente sobre problemas de salud y un resguardo médico para cuidar su bienestar. La falta de actividad pública durante ese periodo había generado especulaciones sobre su estado físico y político, pero con este nuevo pronunciamiento demuestra interés en participar activamente en temas relevantes para la ciudadanía.
Este episodio se inscribe dentro del contexto político y social del país, donde las denuncias sobre servicios públicos deficientes y problemas con entidades estatales son motivo constante de debate. La intervención directa de Morales en este asunto puede influir en la opinión pública y presionar al Gobierno para una respuesta rápida y efectiva. Para la población afectada, especialmente quienes han sufrido pérdidas materiales debido al combustible adulterado o defectuoso, estas declaraciones representan un apoyo significativo y una llamada a la acción institucional.
En definitiva, la reciente comunicación del expresidente Evo Morales no solo marca su retorno a la arena pública tras un periodo de silencio sino que también pone sobre la mesa una problemática concreta que afecta a miles de ciudadanos. Su llamado a la responsabilidad gubernamental y a la justicia civil busca resarcir los daños ocasionados, evidenciando un compromiso con las demandas sociales y con el cuidado del patrimonio público y privado en Bolivia
