En un acto reciente desarrollado durante la Cumbre de la Federación de Empresarios, el presidente Rodrigo Paz Pereira se dirigió a los asistentes con un mensaje cargado de reflexión y esperanza para la región de Tarija, que actualmente atraviesa una situación crítica. Paz Pereira rememoró con sinceridad las dificultades que enfrentó al inicio de su carrera política, cuando su candidatura fue objeto de escepticismo y subestimación por parte de ciertos medios de comunicación y autoridades locales, quienes incluso dudaban que pudiera llegar a ocupar una presidencia de barrio. Sin embargo, hoy esa misma región se encuentra representada en la presidencia del Estado Plurinacional, lo que simboliza un avance significativo y un cambio en la percepción sobre el liderazgo regional.
El mandatario enfatizó la importancia de la unidad entre los tarijeños, recordando que el principal proyecto debe ser el desarrollo integral de Tarija. Enfatizó que si esta región no logra integrarse efectivamente dentro del desarrollo nacional y no posee una voz propia en las instancias estatales, entonces su potencial económico y social podría quedar estancado a pesar de contar con recursos naturales y económicos valiosos. Para Paz Pereira resulta fundamental establecer objetivos claros y definidos para el futuro inmediato, sin esperar largos plazos como el año 2050. Manifestó que en Bolivia se perciben nuevos aires democráticos que deben aprovecharse para acelerar el progreso regional.
Un momento emotivo del discurso fue cuando recordó a Mauricio Aramayo, amigo cercano y vocero fallecido recientemente, cuya muerte atribuyó directamente a la corrupción arraigada en las estructuras estatales. Paz Pereira calificó este hecho como un golpe doloroso pero ejemplarizante en la lucha contra la corrupción. Destacó que Aramayo rechazó una coima millonaria equivalente a tres millones de bolivianos, lo cual provocó represalias fatales. Según explicó, esta tragedia representa la primera víctima directa en Bolivia debido a prácticas corruptas dentro del Estado, diferenciándola claramente de otros delitos como narcotráfico o contrabando.
El presidente manifestó su compromiso inquebrantable para combatir estas prácticas desde el inicio de su gestión hace apenas tres meses. Informó sobre detenciones recientes relacionadas con actos corruptos y reconoció que aunque algunos implicados lograron escapar o permanecen encubiertos, se trabaja arduamente para desmantelar estas redes internas. Además, reveló detalles preocupantes sobre irregularidades detectadas en empresas estatales: gerentes renunciaban formalmente pero mantenían sus salarios asignando sus cargos técnicos a personas de confianza; también se han identificado ítems fantasma, inversiones ficticias y obras públicas nunca realizadas. Estas situaciones han permitido reducir el tamaño del Estado en aproximadamente un 30%, solo considerando estas primeras irregularidades detectadas.
En materia económica y turística, Paz Pereira anunció avances importantes para potenciar sectores estratégicos en Tarija. Informó que durante el mes siguiente volverá a visitar la región con novedades concretas impulsadas por inversiones internacionales; mencionó especialmente el interés mostrado por la Unión Europea para invertir en Bolivia tras conocer su potencialidad turística y productiva.
Finalmente, el presidente expresó su respaldo público a los candidatos locales Adrián Oliva para gobernador y Luciana Campero para alcaldesa. Afirmó que las próximas semanas traerán anuncios alentadores relacionados con proyectos y obras gestionadas recientemente para beneficiar a Tarija. Subrayó que ya se han firmado documentos oficiales para ejecutar dichas obras pero destacó la necesidad del apoyo decidido desde el parlamento nacional para asegurar los recursos destinados exclusivamente a proyectos estructurales y no a gastos corrientes como salarios.
Este discurso refleja no solo una hoja de ruta política clara sino también un llamado al compromiso colectivo entre autoridades y ciudadanos tarijeños para superar dificultades actuales mediante transparencia, unidad regional e impulso decidido hacia un desarrollo sostenible e integrado dentro del marco nacional boliviano
