En un esfuerzo por fortalecer el ecosistema emprendedor y fomentar el desarrollo económico sostenible, Tarija se convirtió en el escenario inicial de la socialización del anteproyecto de Ley para Emprendimientos Emergentes. Esta iniciativa legislativa, promovida por la diputada Andrea Ballivián, representante de la Alianza Unidad, en colaboración con la Coordinadora de la Mujer, busca establecer un marco legal que facilite el crecimiento y la consolidación de nuevos emprendimientos en el país.
El proceso de socialización comenzó en la capital chapaca con una reunión que congregó a diversas organizaciones de emprendedores y emprendedoras locales. Este espacio fue diseñado para presentar en detalle los objetivos y alcances del anteproyecto, al mismo tiempo que permitió recoger valiosos aportes desde el sector productivo. La intención es asegurar que la propuesta refleje las necesidades reales del sector y cuente con un respaldo amplio antes de su presentación formal y eventual tratamiento en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El núcleo de esta propuesta radica en reconocer al emprendimiento como un motor estratégico para la generación de empleo y el impulso del desarrollo económico nacional. Sin embargo, también pone en evidencia los retos estructurales que enfrentan quienes deciden iniciar su propio negocio. Entre estos desafíos se destacan las dificultades para acceder a financiamiento adecuado, las barreras burocráticas impuestas por el marco normativo vigente y las persistentes brechas económicas y sociales que limitan la sostenibilidad y crecimiento de estas iniciativas productivas.
La diputada Andrea Ballivián enfatizó durante este proceso que emprender en Bolivia no es una tarea sencilla. Según datos recientes del Censo 2024, un alto porcentaje —el 80%— del sector informal está compuesto por mujeres, muchas de ellas cabezas de hogar. Esta realidad subraya la urgencia de que el Estado asuma un rol activo en brindar apoyo específico a este segmento vulnerable pero fundamental para la economía del país. La ley propuesta pretende justamente crear condiciones más favorables mediante incentivos tributarios y administrativos, además de ofrecer servicios integrales que faciliten la innovación y el uso eficiente de tecnología para elevar la competitividad nacional.
Complementando esta visión, Mónica Chuquimia, encargada del área de Empoderamiento Económico dentro de la Coordinadora de la Mujer, destacó la relevancia de contar con un marco normativo que potencie la autonomía económica femenina. Recalcó que es imprescindible garantizar que las mujeres emprendedoras tengan acceso a recursos financieros y oportunidades concretas para desarrollar negocios sostenibles. Este enfoque no solo busca impulsar su crecimiento individual sino también fortalecer toda la cadena productiva mediante innovación y competitividad.
En suma, esta iniciativa legislativa representa un paso significativo hacia una política pública más inclusiva y eficiente para los emprendimientos emergentes. La socialización iniciada en Tarija es solo el comienzo de un proceso participativo que pretende construir una ley robusta, capaz de transformar las condiciones actuales del sector informal y generar un impacto positivo duradero sobre el empleo, especialmente entre mujeres emprendedoras. En última instancia, esta apuesta busca contribuir al desarrollo integral del país mediante un modelo económico más dinámico e innovador
