En una importante acción coordinada entre la Armada Boliviana y la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), se llevó a cabo un extenso operativo en el cerro San Simón, ubicado en el sector Mandarinas, a orillas del Río Iténez en Baures. Esta intervención tuvo como objetivo principal detectar y frenar la explotación ilegal de recursos minerales que se estaba desarrollando en esta área, considerada vulnerable debido a su riqueza en minerales como el oro aluvial.
Durante la operación, efectivos navales de la Base Naval “Ramón Darío Gutiérrez” lograron identificar a diez ciudadanos brasileños que estaban operando maquinaria pesada destinada a la extracción ilícita. La presencia de estos extranjeros sin autorización refleja una problemática compleja que combina actividades ilegales con irregularidades migratorias, lo cual agrava la situación en cuanto al control y protección de los recursos naturales y el orden territorial.
El Ministerio de Defensa informó que en el lugar intervenido se hallaron equipos especializados para la succión y almacenamiento del mineral, además de combustible almacenado sin las licencias ni permisos administrativos requeridos por la ley minera vigente. Tras un minucioso análisis del sitio, las autoridades procedieron a inutilizar, destruir e incinerar los medios de producción utilizados en esta actividad ilegal. Esta medida busca impedir que los responsables continúen con sus operaciones extractivas, que no solo violan las normativas nacionales sino que también causan daños ambientales severos.
El inspector general de la Armada Boliviana, Contralmirante Rocco Fredy Villazón Rocha, destacó que este megaoperativo permitió cumplir eficazmente con la misión encomendada mediante acciones directas y contundentes sobre el terreno. La intervención cubrió aproximadamente un kilómetro y medio cuadrado afectado por la explotación ilegal, donde se evidenció una fuerte degradación ambiental debido a la remoción indiscriminada de suelos y al uso contaminante de mercurio para extraer oro aluvial.
Los impactos ambientales derivados de esta actividad ilegal son especialmente preocupantes, ya que alteran significativamente el ecosistema local. El vertido de mercurio contamina las aguas y suelos circundantes, poniendo en riesgo no solo a las especies nativas sino también a las comunidades humanas que dependen del río Iténez y sus alrededores para su subsistencia. La degradación física del terreno contribuye además a procesos erosivos que pueden afectar aún más la biodiversidad y estabilidad geológica de la región.
Al finalizar el operativo, las autoridades notificaron a la Dirección General de Migración sobre la situación irregular de los diez ciudadanos brasileños detectados durante la intervención. Estos individuos carecían tanto de autorización estatal para realizar actividades extractivas como del registro migratorio habilitante para permanecer legalmente en Bolivia. Esta notificación es fundamental para activar los procedimientos administrativos y legales correspondientes en materia migratoria, permitiendo así controlar y sancionar adecuadamente estas infracciones.
La acción realizada refleja un esfuerzo integral no solo para combatir la minería ilegal sino también para mantener el orden territorial y proteger los recursos naturales estratégicos del país. El Contralmirante Villazón Rocha subrayó el compromiso continuo de la Armada Boliviana con estas tareas prioritarias mediante operaciones constantes de interdicción fluvial y control territorial dirigidas a erradicar estas prácticas ilegales que afectan tanto al medio ambiente como a la seguridad nacional.
Este tipo de operativos evidencia además los desafíos persistentes que enfrentan las autoridades bolivianas ante actividades extractivas clandestinas impulsadas por actores extranjeros y locales. La coordinación interinstitucional entre cuerpos armados, organismos administrativos mineros y migratorios resulta clave para fortalecer los mecanismos de vigilancia, prevención y sanción frente a estas problemáticas complejas. En definitiva, estas acciones contribuyen a preservar no solo los recursos minerales sino también el equilibrio ecológico y social de regiones vulnerables como Baures
