The Strongest enfrentó una nueva decepción en la Copa Libertadores tras quedar eliminado en la fase inicial del torneo continental, luego de un enfrentamiento cerrado con Deportivo Táchira de Venezuela. Aunque el equipo boliviano había conseguido una ventaja importante en el partido de ida al imponerse por 2-1, no pudo sostener esa ventaja en la vuelta y terminó siendo superado por un marcador de 1-0. El resultado global empatado a dos goles llevó la definición a la tanda de penales, donde el conjunto venezolano se impuso con un contundente 5-3, dejando fuera a los paceños y evidenciando nuevamente las dificultades que enfrenta el fútbol boliviano en competencias internacionales.
Desde el inicio del encuentro de vuelta, Deportivo Táchira mostró una actitud ofensiva decidida, imponiendo su ritmo principalmente a través de las bandas. Esta estrategia les permitió superar con frecuencia a los defensores de The Strongest y marcar el tono del partido con una presión constante y un juego dinámico que buscaba vulnerar la defensa visitante. Por su parte, el equipo boliviano, bajo la dirección técnica de Eduardo Villegas, adoptó una postura conservadora que buscaba replegarse y proteger la mínima diferencia obtenida en la ida. Sin embargo, esta táctica resultó insuficiente para generar opciones claras de ataque ni para incomodar al rival, lo que terminó por favorecer al conjunto venezolano.
El único gol del partido llegó a los 31 minutos del primer tiempo tras una jugada colectiva bien elaborada por Deportivo Táchira. Un desborde por la banda izquierda desbordó al lateral Widen Saucedo, permitiendo que Carlos Sosa enviara un pase preciso hacia el corazón del área. Allí, Rodrigo Pollero se anticipó con un cabezazo certero para vencer al portero atigrado. La acción evidenció problemas defensivos en The Strongest, ya que José Moya perdió su marca y fue superado con facilidad en ese momento crucial.
La actuación general de The Strongest fue notablemente inferior a la mostrada en partidos anteriores como el clásico ante Bolívar en la Copa de Verano. El equipo no logró mantener posesión prolongada del balón ni desarrollar jugadas ofensivas sólidas; además, mostró una falta de profundidad y precisión para conectar pases consecutivos que pudieran poner presión sobre el campo rival. Su defensa, ubicada en un bloque bajo extremo, mostró desorden ante los duelos individuales y las disputas aéreas, lo que facilitó las incursiones peligrosas del adversario. Jugadores claves para generar juego ofensivo como Salvatierra, Arrascaita y Welch estuvieron apagados y sin influencia en el desarrollo del encuentro. Del mismo modo, los delanteros Ventura, Ábrego y Algarañaz fallaron en los controles básicos y no lograron imponerse en las zonas ofensivas.
La eliminación temprana representa otro golpe fuerte para The Strongest y pone nuevamente sobre la mesa las limitaciones estructurales del fútbol boliviano cuando compite a nivel internacional. La incapacidad para trascender más allá de la fase inicial en torneos como la Copa Libertadores refleja deficiencias tanto tácticas como técnicas que afectan al club paceño desde hace varias temporadas.
El momento más crítico para The Strongest ocurrió casi al final del tiempo reglamentario cuando Víctor Ábrego tuvo una oportunidad clara para cambiar el rumbo del partido: un penal decisivo ejecutado al minuto 98 que terminó desperdiciando al estrellar su disparo contra el travesaño. Esta falla abrió definitivamente las puertas para que Deportivo Táchira pudiera disputar sin presiones adicionales la definición desde los once metros.
En la tanda de penales, Deportivo Táchira mostró mayor eficacia y tranquilidad bajo presión. Los jugadores Cariaco, Balza, Frata y Pollero acertaron sus tiros con seguridad mientras que el portero Camargo sobresalió no solo atajando dos ejecuciones durante la definición sino también deteniendo un penal durante el tiempo reglamentario. Por parte de The Strongest solo Castro, Roca y Cuéllar lograron convertir sus disparos; mientras tanto Saucedo falló estrellando su remate en el travesaño.
Esta abrupta despedida representa otra página más dentro de una larga lista de frustraciones internacionales para The Strongest, cuyo rendimiento sigue sin consolidarse ni ofrecer garantías de éxito en uno de los torneos más exigentes del continente sudamericano. La eliminación temprana no solo afecta las aspiraciones deportivas del club sino también genera interrogantes sobre las estrategias adoptadas y la capacidad competitiva frente a rivales regionales cada vez más sólidos. Para los seguidores paceños resulta especialmente doloroso ver cómo su equipo vuelve a naufragar cuando se espera un desempeño destacado capaz de representar dignamente al fútbol boliviano en escenarios internacionales tan importantes como la Copa Libertadores
