El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, se hizo presente en la ciudad de Oruro para participar en una serie de actos conmemorativos que marcaron los 245 años de la gesta libertaria de esta región. La ocasión no solo sirvió para rendir homenaje a este importante acontecimiento histórico, sino también para presentar una nueva infraestructura destinada a la zona franca comercial de Oruro, un proyecto que busca impulsar el desarrollo económico local y regional.
Durante su discurso en este evento, el mandatario puso especial énfasis en los avances logrados en materia financiera durante sus primeros tres meses de gestión, destacando principalmente la obtención de créditos internacionales. Estos recursos son fundamentales para financiar una serie de obras públicas que el gobierno tiene proyectadas con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población, especialmente en áreas prioritarias como la educación y la infraestructura básica.
Sin embargo, más allá de celebrar estos logros, el presidente Paz dirigió un mensaje claro y respetuoso a los miembros de la Asamblea Legislativa presentes en el acto. Subrayó que aunque se ha asegurado la disponibilidad del financiamiento externo, corresponde ahora a los legisladores aprobar formalmente estos créditos para que puedan ser ejecutados. Insistió en que estos fondos no están destinados a beneficiar directamente al ejecutivo o al gobierno central como tal, sino que están pensados exclusivamente para realizar inversiones concretas en obras necesarias para el desarrollo del país.
Esta exhortación cobra relevancia considerando que la aprobación parlamentaria es un paso indispensable en el proceso administrativo y legal para hacer efectivos los recursos obtenidos. El presidente reconoció que si bien él ha cumplido con asegurar el dinero necesario, la responsabilidad recae ahora en diputados y senadores para dar luz verde a esos proyectos. Además, se comprometió a brindar toda la información necesaria para explicar con claridad cómo se utilizarán estos créditos y cómo avanzará cada iniciativa una vez aprobada.
En otro tramo de su intervención, Paz destacó que ya se están ejecutando proyectos inmediatos por un valor aproximado de 35 millones de bolivianos en Oruro, los cuales serán entregados progresivamente. Asimismo, adelantó que para el año 2026 está prevista una inversión mucho mayor en esta región, cercana a los 305 millones de bolivianos. Esta cifra representa un compromiso significativo del gobierno con el desarrollo del departamento y no incluye posibles aportes adicionales derivados de futuros créditos internacionales que podrían ser aprobados por la Asamblea Legislativa.
La presencia del presidente en Oruro durante estas actividades patrióticas adquiere una resonancia especial al vincularse con anuncios concretos sobre inversiones y mejoras infraestructurales. Esto refleja un enfoque gubernamental orientado tanto a honrar las raíces históricas del país como a impulsar su progreso económico y social mediante acciones tangibles. La insistencia sobre el papel clave del Parlamento en este proceso evidencia además una dinámica institucional donde la cooperación entre poderes es esencial para materializar las promesas hechas desde el Ejecutivo.
En definitiva, esta jornada dejó claro que Bolivia transita por un momento crucial donde las decisiones políticas y legislativas estarán estrechamente ligadas al destino financiero y al desarrollo regional. Para la población orureña y boliviana en general, esto implica expectativas renovadas respecto a mejoras concretas en servicios públicos como educación e infraestructura comercial. La gestión presidencial ha sentado las bases financieras; ahora corresponde al Legislativo actuar con celeridad para transformar esos recursos en beneficios reales para todos los ciudadanos
