Las calles de Oruro, reconocida como la capital del folklore boliviano, se transforman en un vibrante escenario donde la fe y la cultura se entrelazan de manera profunda y emotiva durante el Sábado de Peregrinación. Este evento, que congrega a decenas de miles de devotos y participantes, es una manifestación emblemática dedicada a la Virgen del Socavón, figura central de la devoción local y símbolo espiritual para la comunidad.
La festividad destaca no solo por su carácter religioso, sino también por la riqueza cultural que despliega a lo largo de su recorrido. En las principales arterias de Oruro se pueden apreciar diversas danzas tradicionales bolivianas que forman parte del patrimonio inmaterial del país. Entre estas expresiones artísticas sobresalen la morenada, los caporales, la diablada, el tinku y los tobas, entre otras. Cada una de estas danzas refleja distintas raíces históricas y sociales, narrando a través del movimiento y el colorido trajes las historias y tradiciones que han sido transmitidas por generaciones.
El Sábado de Peregrinación atrae a miles de turistas nacionales e internacionales que llegan con el propósito de ser testigos y partícipes de esta celebración única. La convocatoria masiva no solo contribuye al fortalecimiento del turismo cultural en Bolivia, sino que también promueve un intercambio simbólico donde visitantes y locales comparten una experiencia rica en significado espiritual y cultural.
Este año, la Gran Tradicional Auténtica Diablada Oruro tuvo un papel destacado al abrir oficialmente las actividades relacionadas con esta festividad. La diablada, considerada una obra maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, representa un espectáculo visual impactante que combina elementos indígenas y católicos en una narrativa folclórica que honra tanto a las tradiciones ancestrales como a la fe cristiana.
La magnitud del evento queda evidenciada en la participación masiva: más de 50 conjuntos folklóricos integrados por aproximadamente 60.000 danzarines y devotos se movilizan junto con 12.000 músicos por las calles principales hasta llegar al Santuario de la Virgen del Socavón. Este santuario ha sido elevado recientemente a la categoría de basílica menor, lo cual subraya su importancia tanto religiosa como cultural para el país.
La peregrinación no es solo una muestra artística o un desfile; es una profunda expresión colectiva de identidad, espiritualidad y resistencia cultural que se prolonga hasta las primeras horas del domingo. La interacción entre los distintos grupos participantes refleja una convivencia armónica entre diversas comunidades bolivianas que convergen para rendir homenaje a su patrona.
En resumen, el Sábado de Peregrinación en Oruro representa mucho más que un evento festivo; es un ritual vivo donde convergen siglos de historia religiosa y cultural boliviana. La celebración reafirma el compromiso colectivo con las tradiciones ancestrales mientras proyecta al mundo el valor intangible del folklore nacional como patrimonio universal. Para quienes asisten o simplemente observan desde lejos, esta manifestación popular invita a comprender la riqueza espiritual y cultural que define a Bolivia en toda su diversidad
