El Cementerio General de Potosí enfrenta una situación crítica tras el colapso parcial de una de sus estructuras debido a las intensas lluvias que afectaron la región en las últimas horas. La infraestructura afectada corresponde al pabellón 15 B, que cedió como resultado de un deterioro progresivo acentuado por la acumulación de humedad y la falta de mantenimiento adecuado. Este incidente pone en evidencia la vulnerabilidad de las construcciones antiguas dentro del cementerio, un espacio que alberga importantes valores históricos y culturales para la comunidad local.
Las precipitaciones registradas la noche del domingo fueron el detonante inmediato que debilitó aún más los muros del pabellón, cuyo estado estructural ya era precario debido al paso del tiempo y la ausencia de labores preventivas. La humedad, un enemigo silencioso para edificaciones antiguas, se infiltró en los materiales y aceleró su degradación, lo que derivó en el colapso parcial de esta sección del camposanto. Este hecho pone en relieve la necesidad urgente de implementar proyectos de mantenimiento y restauración para preservar la integridad tanto física como simbólica del cementerio.
En respuesta a esta emergencia, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, a través de su Unidad de Gestión de Riesgos, ha desplegado personal especializado para realizar tareas inmediatas destinadas a estabilizar la estructura afectada. Se están llevando a cabo trabajos de apuntalamiento con el objetivo de evitar que el daño se extienda a las construcciones contiguas, protegiendo así otras áreas del cementerio que podrían estar en riesgo por condiciones similares. Esta intervención inicial es fundamental para garantizar la seguridad tanto del patrimonio como de los visitantes que acuden al lugar.
Además del trabajo técnico en el sitio, las autoridades municipales están evaluando minuciosamente el estado general de las edificaciones próximas al pabellón 15 B para identificar posibles puntos débiles o riesgos inminentes. Esta inspección permitirá diseñar un plan integral que contemple no solo reparaciones puntuales sino también medidas preventivas a largo plazo. La intención es evitar nuevos desplomes dentro del camposanto, asegurando que este espacio continúe funcionando como lugar digno para el descanso final y como testimonio histórico para futuras generaciones.
La situación sufrida por el Cementerio General refleja un desafío común en muchas ciudades donde construcciones antiguas requieren atención constante frente a condiciones climáticas adversas. En este caso particular, la conjunción entre factores naturales —como las lluvias intensas— y humanos —como el déficit en mantenimiento— ha generado una alerta sobre la necesidad urgente de políticas públicas enfocadas en preservar infraestructuras patrimoniales. Para la población potosina, mantener en buen estado este cementerio no solo significa proteger un espacio físico sino también honrar la memoria colectiva y cultural vinculada a este emblemático lugar.
En conclusión, el desplome parcial del pabellón 15 B pone sobre la mesa una problemática estructural significativa dentro del Cementerio General de Potosí, exacerbada por condiciones climáticas recientes y años sin mantenimiento adecuado. La respuesta inmediata por parte del gobierno municipal apunta a mitigar riesgos mayores y sentar las bases para una intervención más profunda. Para los habitantes locales y visitantes, esta situación subraya la importancia de cuidar y conservar estos espacios históricos frente a las amenazas naturales y humanas que pueden comprometer su integridad
