La justicia ha tomado una decisión clave en el caso que involucra al pastor evangélico Marco Antonio Núñez del Arco, quien enfrenta una denuncia por presunto estupro. En la audiencia realizada durante la tarde del jueves, el tribunal rechazó la solicitud de extinción del proceso presentada por la defensa del acusado. Este rechazo implica que la investigación contra Núñez del Arco continuará su curso conforme a los procedimientos legales establecidos.
El recurso presentado por la defensa incluía una excepción de prescripción, argumentando que el tiempo para procesar el caso habría vencido, además de otros incidentes relacionados con el control jurisdiccional y la nulidad de la imputación. Sin embargo, tras evaluar detenidamente estos planteamientos, la autoridad judicial consideró que no existían motivos suficientes para poner fin al proceso, reafirmando así la validez y vigencia de la investigación inicial.
Este proceso responde a una primera denuncia que se había reactivado recientemente, en la cual se acusa al pastor de haber cometido presunto estupro. La reanudación de esta causa representa un paso importante para esclarecer los hechos denunciados y garantizar que se realice un juicio justo y riguroso. La continuidad del proceso significa que las autoridades judiciales están comprometidas en profundizar las indagaciones y seguir los procedimientos correspondientes para determinar responsabilidades.
Cabe destacar que Marco Antonio Núñez del Arco permanece detenido en el recinto penitenciario de Palmasola bajo detención preventiva desde hace 150 días. Esta medida cautelar está relacionada con otro proceso similar en su contra, lo cual revela que existen múltiples investigaciones abiertas vinculadas a presuntas conductas ilícitas por parte del pastor. Su situación penitenciaria evidencia la gravedad con la que se toman estas denuncias dentro del sistema judicial y refleja el avance de las investigaciones paralelas.
El caso ha generado atención pública debido a la naturaleza de las acusaciones y a la figura pública del implicado como líder religioso evangélico. La decisión judicial de continuar con el proceso contribuye a fortalecer el principio de que nadie está por encima de la ley y subraya el compromiso institucional con los derechos de las víctimas y con un debido proceso legal.
En este contexto, la sociedad observa atentamente cómo se desarrollan las etapas procesales, esperando que se garantice justicia basada en pruebas sólidas y conforme a derecho. La determinación tomada en esta audiencia representa un avance significativo en ese sentido, pues mantiene abierta la posibilidad de esclarecer los hechos denunciados y sancionar cualquier conducta ilícita comprobada en este caso complejo y delicado
