Un trágico suceso conmocionó a la comunidad de Cochabamba tras la muerte de una bebé de tan solo un mes de nacida, cuyo fallecimiento fue provocado por asfixia a manos de su propio padre. El caso tomó un giro dramático cuando el agresor, en un acto desesperado, acudió a un centro de salud en el municipio de Vinto buscando ayuda para su hija, aunque lamentablemente la menor ya había perdido la vida.
La situación se originó en un alojamiento ubicado en la localidad de Sipe Sipe, donde convivían la madre, el padre y la bebé. Según la denuncia presentada por la madre, ambos adultos compartieron bebidas alcohólicas durante su estadía. En un momento determinado, la mujer se ausentó brevemente de la habitación y al regresar encontró a su hija con espuma saliendo de su boca, una señal alarmante que motivó a los padres a buscar atención médica inmediata. Sin embargo, durante el traslado al centro médico, el hombre optó por no seguir la ruta habitual hacia el hospital, lo cual generó temor en la madre y llevó a que ella abandonara el vehículo para solicitar ayuda.
El padre huyó entonces con la bebé en su vehículo, aumentando la preocupación entre quienes conocían el caso. No obstante, horas más tarde, alrededor de las tres de la madrugada del viernes 20 de febrero, el hombre regresó al hospital de Vinto donde el personal sanitario constató que la niña ya no presentaba signos vitales.
Las autoridades judiciales actuaron con rapidez ante este lamentable hecho. El fiscal departamental de Cochabamba informó que se inició una investigación formal contra Remberto V. F., un joven de 27 años señalado como responsable del infanticidio cometido contra su hija recién nacida. El hombre fue detenido luego que se confirmara el fallecimiento de la bebé dentro del vehículo en las inmediaciones del hospital.
Para esclarecer las circunstancias exactas del fallecimiento, se desplegó un equipo multidisciplinario del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que realizó el levantamiento legal del cadáver y una autopsia médico-legal. Los resultados determinaron que la causa directa de muerte fue anoxia anóxica derivada de obstrucción mecánica en los orificios respiratorios naso-bucales y asfixia por sofocación. Estos hallazgos confirman que la menor sufrió una privación severa y prolongada del oxígeno antes de fallecer.
Este caso no solo refleja una tragedia familiar profunda sino también pone en alerta sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol en situaciones donde hay menores involucrados y las consecuencias devastadoras que pueden derivar del maltrato infantil extremo. La intervención rápida del personal sanitario y judicial fue fundamental para detener al agresor y garantizar que se realice una investigación exhaustiva sobre los hechos.
La comunidad local enfrenta ahora las implicaciones emocionales y sociales que emergen tras este episodio fatal. Además, las autoridades buscan fortalecer los mecanismos para prevenir situaciones similares mediante campañas educativas y vigilancia más estricta sobre casos potenciales de violencia intrafamiliar o negligencia infantil. La protección integral de los niños recién nacidos sigue siendo un desafío prioritario para las instituciones encargadas del bienestar social y legal en esta región.
Este incidente subraya también la importancia del acceso oportuno a servicios médicos y apoyo psicológico para familias en crisis, así como la necesidad imperiosa de denunciar cualquier indicio de maltrato infantil para evitar pérdidas irreparables como esta. La memoria de esta bebé debe impulsar acciones concretas destinadas a proteger a los más vulnerables dentro del núcleo familiar y comunitario
