El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, ha detallado los avances y las perspectivas de la política de diversificación energética que el Gobierno Nacional está impulsando con el objetivo de transformar la matriz energética del país hacia fuentes más sostenibles y diversificadas. En una entrevista concedida al programa Otra Noche (ON) de EL DEBER, el titular explicó que esta iniciativa busca no solo incrementar la participación de energías renovables en el sistema eléctrico nacional, sino también promover un modelo que permita a los usuarios generar su propia energía y contribuir con el excedente al sistema general, generando así beneficios económicos para quienes se sumen a esta dinámica.
En este contexto, Medinaceli hizo énfasis en el Decreto Supremo 5549, que establece un marco normativo para que los usuarios que produzcan energía eléctrica mediante sistemas propios, como paneles solares instalados en viviendas o negocios, puedan inyectar el excedente de electricidad no consumida al sistema eléctrico nacional. Esta medida representa un cambio significativo en la relación entre los consumidores y las distribuidoras eléctricas, ya que abre la posibilidad de recibir una retribución económica por la energía excedente puesta a disposición del sistema. Esta modalidad se inspira en experiencias exitosas implementadas en países como Colombia y diversas regiones europeas, donde predomina el uso de energías renovables, principalmente solar.
El ministro señaló que la reglamentación específica para aplicar este esquema está en proceso y se espera su publicación en las próximas semanas. La implementación de esta política requiere además una preparación integral tanto institucional como social. En ese sentido, Medinaceli destacó que desde el Ministerio se están trabajando dos documentos fundamentales: la perspectiva energética y la taxonomía verde en energía. Estos instrumentos permiten definir claramente qué fuentes energéticas califican como “verdes” y establecen criterios técnicos para orientar la transición hacia una matriz energética más limpia y sostenible.
Además, adelantó que está en diseño un marco legal más amplio denominado “Ley Verde”, cuyo propósito será captar recursos financieros destinados a facilitar esta transición energética. Este proyecto legislativo complementará al decreto mencionado y apunta a construir un entorno normativo robusto para atraer inversiones y promover tecnologías limpias dentro del sector energético nacional.
En cuanto a la preparación regional para adoptar estas nuevas fuentes energéticas renovables, el ministro subrayó que aunque todos los departamentos del país pueden incorporarse a este proceso, cada uno lo hará según sus condiciones geográficas específicas y potencialidades naturales. Por ejemplo, en el Altiplano se destaca el aprovechamiento de energía solar debido a su alta radiación solar; en regiones como Beni, Pando y Santa Cruz existen posibilidades significativas tanto para energía solar como para biomasa y biocombustibles; Tarija mantiene su fortaleza en gas natural; mientras que Cochabamba cuenta con potencial para desarrollar proyectos hidroeléctricos. Esta diversidad permite diseñar estrategias regionalizadas ajustadas a las características particulares de cada territorio.
El proceso inicial estará enfocado principalmente en incentivar al sector privado para que adopte estas tecnologías renovables y participe activamente inyectando energía al sistema. Posteriormente se ampliará a pequeños negocios y finalmente a hogares particulares, con un enfoque paralelo en promover la eficiencia energética. Esto último busca reducir el consumo eléctrico innecesario y optimizar el uso de los recursos disponibles, contribuyendo así tanto a disminuciones en costos para los usuarios como a una menor presión ambiental.
Finalmente, Medinaceli mencionó que ya existen planes específicos orientados a fomentar prácticas eficientes en hogares bolivianos. Estas acciones forman parte integral del plan gubernamental para alcanzar una matriz energética moderna y sostenible que beneficie tanto al medio ambiente como al desarrollo económico nacional. La combinación de generación distribuida mediante sistemas solares residenciales con programas de eficiencia promete ser un pilar fundamental dentro del futuro energético del país
