En un acto reciente que marcó un paso significativo para el deporte nacional, se presentó el proyecto de Ley de Incentivo al Deporte, una iniciativa promovida por el presidente Rodrigo Paz con el propósito de fortalecer y dinamizar el ámbito deportivo en Bolivia. Esta propuesta legislativa ha recibido un respaldo contundente por parte de importantes figuras del deporte nacional, entre ellas Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), quien destacó la relevancia y el impacto potencial del proyecto para transformar las condiciones del deporte en el país.
Durante su intervención, Costa enfatizó que esta iniciativa representa una respuesta concreta a las demandas históricas planteadas por atletas y dirigentes deportivos que han luchado durante años por obtener mayor apoyo estatal y mejores oportunidades para desarrollar sus carreras. Según explicó, el proyecto no solo pretende dotar de recursos al deporte, sino también establecerlo como una política de Estado, lo que implicaría un compromiso institucional duradero para su promoción y crecimiento. Esta visión estratégica busca consolidar un marco sostenible que permita a los deportistas bolivianos acceder a condiciones adecuadas para competir y destacar tanto a nivel nacional como internacional.
Uno de los aspectos más destacados en la intervención del dirigente fue la descripción detallada de las dificultades cotidianas que enfrentan muchos deportistas en Bolivia. Costa recordó la realidad dura y muchas veces invisibilizada detrás del talento deportivo del país: atletas que entrenan en canchas sin césped ni mantenimiento adecuado, coliseos deportivos carentes de techo o infraestructura básica, así como deportistas que deben compartir equipamiento fundamental como zapatillas o protectores bucales debido a la falta de recursos. Estas imágenes ponen en evidencia no solo la precariedad material sino también la falta de oportunidades reales para que el talento pueda desarrollarse plenamente. La ausencia de apoyo estructural ha sido un obstáculo recurrente que ahora busca ser superado con medidas concretas contempladas en la ley.
El proyecto presentado por el presidente Rodrigo Paz contempla una serie de incentivos económicos y legales orientados a promover la inversión tanto pública como privada en el deporte. Entre los puntos centrales se encuentran beneficios tributarios dirigidos a empresas que decidan financiar o patrocinar actividades deportivas, lo cual podría abrir nuevas fuentes de financiamiento y colaboración entre el sector empresarial y deportivo. Además, se propone un apoyo específico para la formación y preparación técnica de los atletas, así como mejoras sustanciales en la infraestructura deportiva nacional. Estos elementos son fundamentales para generar condiciones propicias que favorezcan el desarrollo integral del deporte.
Otro objetivo clave mencionado es brindar mayores garantías al deporte de alto rendimiento, lo cual es vital para permitir que los deportistas nacionales puedan acceder a competencias internacionales con respaldo sólido y preparación adecuada. La intención es consolidar un entorno institucional donde el deporte deje de ser visto únicamente como una actividad recreativa o esporádica para convertirse en un componente estratégico dentro del desarrollo social y cultural del país.
En términos generales, esta ley busca transformar el panorama deportivo boliviano mediante un enfoque integral que abarca desde incentivos fiscales hasta mejoras materiales e institucionales. La propuesta refleja una voluntad política clara por escuchar las necesidades reales del sector deportivo y responder con soluciones estructurales, lo que podría marcar un antes y un después en la forma en que se gestiona y apoya el deporte en Bolivia. Para los atletas nacionales representa una oportunidad inédita para acceder a mejores recursos, condiciones dignas y reconocimiento oficial de su esfuerzo y dedicación.
En definitiva, la presentación de este proyecto legislativo simboliza una esperanza renovada para miles de deportistas bolivianos que durante años han enfrentado limitaciones severas. Si logra concretarse plenamente, podría sentar las bases para un crecimiento sostenido del deporte nacional mediante políticas públicas efectivas alineadas con las necesidades actuales. El compromiso expresado por dirigentes como Fernando Costa subraya además la importancia del trabajo conjunto entre autoridades gubernamentales y organizaciones deportivas para alcanzar estos objetivos comunes orientados al desarrollo integral del talento nacional
