Las autoridades sanitarias de Bolivia y Argentina han decidido emprender una acción conjunta para combatir la proliferación del mosquito transmisor del chikunguña en las zonas fronterizas que comparten ambos países. Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente preocupación generada por el aumento de casos confirmados de esta enfermedad viral, que afecta principalmente a las ciudades limítrofes, donde la interacción constante entre las poblaciones favorece la rápida transmisión del virus.
El acuerdo contempla la organización coordinada de campañas de limpieza y eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti, responsable de transmitir el chikunguña. Estas labores, conocidas como descacharreo, se llevarán a cabo en puntos estratégicos ubicados en las ciudades fronterizas de Bermejo y Aguas Blancas, así como en Yacuiba y Salvador Mazza. La elección de estas localidades responde a su condición como epicentros del brote debido al movimiento fluido de personas y mercancías a través de estas fronteras terrestres.
Claudia Montenegro, jefa de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES) en Tarija, confirmó que las campañas conjuntas se realizarán próximamente. Si bien las autoridades argentinas aún deben definir las fechas exactas durante una reunión interna prevista para un día próximo, ya existe un consenso sobre la urgencia de implementar esta estrategia colaborativa. La decisión fue tomada ante la creciente incidencia del chikunguña en la región fronteriza, donde los esfuerzos aislados resultan insuficientes para contener el avance del virus.
Los datos proporcionados por el SEDES Tarija revelan que en este departamento se han confirmado 113 casos positivos, con una concentración mayoritaria en Bermejo, seguida por Yacuiba y el municipio Cercado. En paralelo, el municipio argentino de Aguas Blancas también ha reportado casos significativos, lo que demuestra que la problemática trasciende las líneas fronterizas y requiere un abordaje conjunto. Ante esta situación, el interventor municipal argentino Adrián Zigarán propuso al Ministerio de Salud local un cierre temporal de la frontera para evitar que los ciudadanos argentinos crucen hacia Bermejo y regresen portando la infección.
Sin embargo, Montenegro aclaró que durante la reciente reunión bilateral no se discutió ni acordó ninguna medida relacionada con el cierre fronterizo. En cambio, se estableció únicamente coordinar esfuerzos para llevar adelante campañas simultáneas contra el mosquito vector. Esta postura refleja una apuesta por soluciones integrales basadas en la cooperación sanitaria transfronteriza sin restringir la movilidad entre ambos países, lo cual es vital para mantener relaciones comerciales y sociales fluidas.
La experta enfatizó que estas actividades conjuntas buscan reducir efectivamente los casos de chikunguña mediante acciones espejo en ambos lados de la frontera. No obstante, destacó que actualmente se atraviesa un periodo lluvioso que favorece la proliferación del mosquito Aedes aegypti debido a la acumulación habitual de agua estancada en diversos recipientes. Por ello, subrayó que es fundamental involucrar activamente a la población local para colaborar con las tareas de limpieza y eliminación de criaderos.
Montenegro explicó que el control efectivo del vector depende principalmente en impedir el desarrollo larvario mediante prácticas sencillas pero constantes como el descacharreo regular para eliminar cualquier recipiente o elemento capaz de acumular agua retenida. Además recomendó cortar los pastos crecidos y retirar objetos inservibles como llantas usadas o envases abandonados donde el mosquito puede reproducirse fácilmente. Estas medidas preventivas no solo son económicas sino también esenciales para frenar la cadena epidemiológica del chikunguña y proteger a las comunidades vulnerables.
En definitiva, esta iniciativa binacional representa un esfuerzo conjunto crucial frente al desafío sanitario que supone el chikunguña en regiones fronterizas con alta circulación humana e intercambio comercial. La coordinación entre Bolivia y Argentina permitirá optimizar recursos y estrategias para contener al vector transmisor mediante campañas sincronizadas e integradas. Al mismo tiempo, refuerza el mensaje hacia la ciudadanía sobre su rol indispensable en mantener ambientes libres de criaderos para disminuir riesgos sanitarios colectivos durante épocas propicias para brotes virales transmitidos por mosquitos
