La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) ha confirmado que el proceso de transición tecnológica en la televisión boliviana avanzará con un hito importante este año, cuando se llevará a cabo el apagón analógico en las principales ciudades del país. Gustavo Pozo, director Técnico Sectorial de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) de la ATT, informó que el 30 de mayo está programado el cese definitivo de las señales analógicas en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, marcando así un paso decisivo hacia la implementación total de la televisión digital terrestre.
Este cambio forma parte de un plan estructurado para actualizar las señales televisivas en Bolivia, buscando mejorar la calidad de transmisión y ampliar la cobertura tecnológica en todo el territorio nacional. La migración a la señal digital es un proceso complejo que implica no solo el cambio técnico sino también la adaptación tanto del sector televisivo como del público consumidor. Por ello, antes del apagón definitivo se realizará un simulacro que servirá para preparar tanto a los operadores como a los televidentes. Este ensayo está previsto para el sábado 28 de febrero y consistirá en una interrupción temporal de cuatro horas —de 10:00 a 14:00— durante las cuales los canales dejarán de emitir su señal analógica habitual.
Durante este simulacro, las pantallas mostrarán mensajes informativos que explicarán que se trata de una prueba previa al apagón real. Además, se brindarán instrucciones claras sobre cómo sintonizar los canales digitales, incluyendo detalles para aquellos usuarios cuyos operadores ya cuentan con esta tecnología. Paralelamente, se mantendrá visible un conteo regresivo a través de una marca de agua en las transmisiones televisivas, indicando los días restantes hasta el cese total de las emisiones analógicas. Esta medida busca familiarizar al público con el cambio inminente y asegurar una transición lo más fluida posible.
El avance hacia la digitalización no es uniforme entre todos los canales televisivos. Según precisó Pozo, aproximadamente un 75% ya está preparado o ha iniciado los trámites para adaptarse al nuevo sistema digital. Con respecto al resto, la ATT mantiene un contacto constante mediante reuniones virtuales para monitorear su progreso y brindar apoyo en lo necesario. Este acompañamiento es fundamental para garantizar que ningún canal quede rezagado en este proceso crucial.
El apagón analógico no será un evento aislado sino que forma parte de una estrategia nacional dividida en tres fases principales que permitirán cubrir gradualmente todo el país con señal digital. La primera fase corresponde al apagón programado para mayo de 2026 en las ciudades más grandes y pobladas: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Posteriormente, en mayo de 2028 se implementará la segunda fase que incluirá ciudades como Cobija, Montero, Oruro, Potosí, Sucre, Tarija y Trinidad, además de localidades con más de 40 mil habitantes. Finalmente, la tercera fase prevista para mayo de 2030 concluirá la transición cubriendo el resto del territorio nacional.
Este cronograma refleja una planificación cuidadosa que considera tanto factores técnicos como demográficos para garantizar que la señal digital llegue a todos los bolivianos sin dejar zonas sin cobertura o sin acceso a esta mejora tecnológica. La meta es alcanzar una cobertura total del país con televisión digital terrestre en los próximos años, lo cual promete beneficios significativos como mejor calidad audiovisual, mayor variedad de canales disponibles y uso más eficiente del espectro radioeléctrico.
Para la población usuaria esta transformación implica cambios importantes: quienes utilizan televisores antiguos deberán contar con dispositivos decodificadores o equipos compatibles con señal digital para seguir accediendo a sus programas favoritos sin interrupciones. Por ello resulta vital la campaña informativa adelantada por la ATT y sus aliados para educar sobre cómo adaptarse al nuevo sistema y evitar desconexiones inesperadas cuando llegue el momento del apagón analógico.
En definitiva, este avance tecnológico representa un salto significativo dentro del sector audiovisual boliviano que responde a estándares internacionales modernos y abre nuevas posibilidades tanto para productores como consumidores de contenido televisivo. La planificación puesta en marcha por las autoridades reguladoras demuestra compromiso con una transición ordenada y exitosa hacia un entorno digital integral que beneficiará a toda la sociedad nacional en materia comunicacional
