La Federación Boliviana de Ski y Andinismo (FEBSA) está proyectando con ambición su futuro en el ámbito olímpico tras la destacada participación de Timo Grönlund en los recientes Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina d’Ampezzo 2026. La experiencia y el desempeño del atleta boliviano han sembrado una base sólida para que la federación no solo mantenga sino también amplíe su presencia en los próximos ciclos olímpicos, apuntando a un crecimiento sostenido y a la consolidación de Bolivia en deportes invernales, una disciplina tradicionalmente poco explorada en el país.

En el último evento, Grönlund logró posicionarse como uno de los mejores competidores latinoamericanos, alcanzando un meritorio segundo lugar en la competencia de 50 kilómetros. Este logro no solo refleja el avance individual del deportista, sino que también evidencia el progreso sistemático que está desarrollando la FEBSA. Según Juan de Dios Guevara, director de desarrollo de la federación, este resultado es una muestra palpable del trabajo constante y creciente que han estado realizando para fortalecer el rendimiento nacional en disciplinas invernales. La participación de Grönlund en cuatro pruebas durante estos Juegos Olímpicos y su trayectoria que incluye su presencia en las ediciones anteriores de Pyeongchang 2018 y Pekín 2022 subrayan una carrera deportiva sólida y comprometida con representar a Bolivia a nivel internacional.

Mirando hacia adelante, la federación tiene claro que el siguiente gran objetivo será la edición olímpica programada para 2030, que se desarrollará en los Alpes Franceses. En esta oportunidad, las expectativas van más allá de contar con un solo representante; se busca conformar un grupo competitivo que pueda clasificar colectivamente para este evento mayor. Para ello, FEBSA está apostando por fortalecer su cantera mediante la escuela de cross country ubicada en La Paz, gestionada por Paolo Vargas, un exatleta que estuvo cerca de clasificar a los Juegos Olímpicos anteriores y ahora lidera esta iniciativa formativa.

La Academia Rollerski del Club Kondor es fundamental en esta estrategia. Con una ubicación estratégica en Alto Obrajes, esta escuela actualmente alberga a diez alumnos dedicados al entrenamiento específico para esquí de fondo. Sin embargo, las metas son ambiciosas: se proyecta duplicar ese número hasta alcanzar veinte estudiantes capacitados y comprometidos con la disciplina. Para seleccionar a los futuros talentos que puedan representar al país en competencias internacionales, se organizará un campamento desde finales de marzo con el objetivo específico de escoger un grupo base conformado por seis atletas. Estos seleccionados recibirán entrenamiento intensivo para mejorar sus tiempos y técnicas bajo la supervisión directa de entrenadores especializados que evaluarán sus potencialidades rumbo al ciclo olímpico 2030.

Además del enfoque en los Juegos Olímpicos tradicionales, FEBSA está ampliando sus horizontes hacia las categorías juveniles. La federación busca debutar oficialmente en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno, una competencia destinada a deportistas entre 15 y 18 años que ya ha celebrado cuatro ediciones previas. La quinta edición se llevará a cabo en Dolomiti Valtellina (Italia) durante enero de 2028 y representa una oportunidad única para Bolivia para comenzar a formar atletas desde edades tempranas dentro del contexto olímpico internacional. Actualmente, FEBSA trabaja activamente para lograr clasificar al menos a una atleta para este certamen juvenil, lo cual sería un paso crucial para impulsar el desarrollo del deporte invernal en las nuevas generaciones.

En definitiva, tras la experiencia acumulada con Timo Grönlund y los avances visibles en formación y competencia internacional, Bolivia está construyendo una estructura deportiva cada vez más sólida para enfrentar los desafíos futuros dentro del esquí de fondo y otros deportes asociados al invierno. Estas acciones no solo tienen relevancia deportiva sino también social al fomentar nuevas oportunidades para jóvenes atletas bolivianos interesados en disciplinas poco tradicionales dentro del país. La visión estratégica planteada por FEBSA apunta a consolidar una presencia más amplia y competitiva tanto en eventos olímpicos mayores como juveniles durante el próximo decenio, contribuyendo así a diversificar el panorama deportivo nacional e impulsar el reconocimiento internacional del deporte boliviano invernal

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