El comandante regional de la Policía de El Alto, Carlos Valencia, actualizó este lunes la cifra de víctimas fatales del accidente aéreo ocurrido el pasado viernes, informando que el número de fallecidos aumentó a 24 personas. Esta nueva cifra supera la información preliminar proporcionada por el Ministerio de Salud el sábado, que indicaba 22 muertos tras el siniestro. La actualización se produjo luego de que se recibieran datos más precisos sobre la magnitud del desastre ocurrido en la zona del aeropuerto.
El accidente tuvo lugar alrededor de las 18:20 horas del viernes 27 de febrero, cuando un avión de carga perdió el control al aterrizar y se salió de la pista. Por motivos que aún están bajo investigación, la aeronave sobrepasó los límites del aeropuerto en su parte oeste y terminó invadiendo la avenida Costanera, específicamente en la altura del puente Bolivia. En su trayectoria fuera de control, el avión impactó varios vehículos que transitaban por esa concurrida vía, lo que contribuyó al elevado número de víctimas.
Entre las personas afectadas se encuentran varios heridos que permanecen internados en distintos centros hospitalarios recibiendo atención médica especializada. Entre ellos destaca un menor aproximadamente de 11 años que sufrió graves lesiones, perdiendo las extremidades inferiores y parte de una mano. Este caso resalta la gravedad del accidente y las secuelas físicas y emocionales que enfrentan las víctimas y sus familias.
La tragedia ha generado conmoción en la comunidad local, especialmente porque entre los fallecidos hay familias enteras afectadas por esta catástrofe. Se reportó el caso estremecedor de un padre que perdió a ocho miembros de su familia en el accidente; solo un hijo sobrevivió, aunque quedó gravemente herido. Este dato pone en relieve no solo la magnitud del desastre sino también su impacto humano y social en quienes vivieron directamente esta tragedia.
Las autoridades continúan realizando investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente aéreo. Mientras tanto, se mantienen operativos para apoyar a los afectados y brindarles asistencia médica y psicológica. La actualización oficial sobre el número de fallecidos refleja los esfuerzos por mantener informada a la población con datos verificados frente a una situación tan delicada.
Este accidente aéreo no solo ha cobrado vidas sino también ha generado preocupación sobre las condiciones operativas en el aeropuerto y las medidas de seguridad vigentes. La comunidad espera respuestas claras para evitar futuras tragedias similares y garantizar mayor protección tanto para quienes trabajan en estas instalaciones como para los ciudadanos que transitan por zonas cercanas. Mientras tanto, el recuerdo de las víctimas permanece como un llamado urgente a mejorar protocolos y controles en el ámbito aeroportuario local
