El club Guabirá ha decidido poner fin a la relación contractual con el entrenador Joaquín Monasterio, una medida que refleja la insatisfacción generada por los resultados deportivos en los últimos meses. Monasterio, de 41 años y oriundo de Santa Cruz, llegó al equipo azucarero con altas expectativas tras su desempeño destacado en The Strongest durante la temporada 2025. Sin embargo, en apenas tres meses al mando del conjunto montereño, las dificultades para consolidar un proyecto competitivo se hicieron evidentes, derivando en una eliminación temprana de la Copa Sudamericana 2026 y un desempeño irregular en el torneo local.
La rescisión del contrato fue anunciada oficialmente por Guabirá a través de un comunicado difundido en sus canales oficiales. En el texto, el club agradeció el compromiso y esfuerzo del entrenador durante su breve etapa en la institución, deseándole éxito en sus futuros desafíos profesionales. La decisión se tomó pocos días después de que el equipo fuera eliminado de la Copa Sudamericana a manos de Independiente, un revés que golpeó fuertemente las aspiraciones internacionales del club. Además, el equipo quedó fuera del torneo de repechaje tras perder la llave frente a FC Universitario de Vinto con un marcador global desfavorable de 4-6.
El arribo de Monasterio a Guabirá se produjo a mediados de diciembre con la responsabilidad clara de llevar al equipo hacia una participación destacada en la Sudamericana y mejorar su rendimiento general. No obstante, durante la preparación previa al inicio oficial de competencias se evidenciaron dificultades significativas para integrar a los refuerzos dentro del esquema táctico planteado por el entrenador. Los resultados adversos en partidos amistosos anticiparon las complicaciones que luego se manifestarían en competencias oficiales.
La dirigencia del club decidió dar un giro radical ante esta situación, optando por desvincular al técnico y buscar un nuevo líder para encarar lo que resta de la temporada. Esta determinación llega apenas tres semanas antes del inicio del campeonato local, lo que añade presión para encontrar rápidamente un reemplazo que pueda adaptarse a las necesidades actuales del equipo y revertir la tendencia negativa. Hasta ahora, no se han dado detalles sobre nombres concretos para ocupar el puesto dejado vacante por Monasterio.
Este movimiento forma parte de una tendencia más amplia dentro del fútbol boliviano, donde ya han sido destituidos otros dos entrenadores durante los primeros meses del año: Cleibson Ferreira en Real Potosí y Leonardo Égüez en Nacional Potosí. Mientras que Real Potosí ya cuenta con un nuevo director técnico, el colombiano Flabio Torres, tanto Nacional Potosí como Guabirá permanecen en búsqueda activa de sus nuevos estrategas para afrontar los retos deportivos venideros.
La salida prematura de Monasterio pone en evidencia las exigencias crecientes dentro del fútbol profesional nacional y cómo las instituciones buscan respuestas rápidas ante resultados adversos. Para Guabirá, este cambio representa un momento crucial para redefinir su proyecto deportivo y buscar estabilidad tanto en competiciones nacionales como internacionales. La afición y los seguidores del club estarán atentos a los próximos pasos que tome la dirigencia para recuperar terreno y mantener vivas las aspiraciones deportivas en esta temporada compleja
