La Selección Nacional de Bolivia continúa su preparación en el complejo La Capilla Soccer Park, ubicado a aproximadamente 50 minutos de Monterrey, donde se llevará a cabo el crucial partido de repechaje para la Copa Mundial 2026 contra Surinam, programado para el 26 de marzo. Con un ambiente optimista y un enfoque claro en mejorar su rendimiento táctico, el equipo boliviano se siente confiado gracias a los días adicionales de entrenamiento que ha tenido en comparación con su rival.
Gabriel Ramírez, asistente técnico del equipo, subrayó la importancia de este proceso continuo de construcción del equipo. “Estamos para competir, pero seguimos construyéndonos. En este juego, la evolución del equipo es un proceso constante”, comentó Ramírez, quien destacó que los jugadores están encontrando diferentes situaciones y acciones del juego que deben desarrollar durante este período de preparación.
La sesión de entrenamiento fue abierta a los medios de comunicación, lo que permitió observar el buen ánimo entre los jugadores. Este clima positivo es fundamental para afrontar los días previos al encuentro. El cuerpo técnico se muestra satisfecho con la progresión del grupo y espera la llegada de más “legionarios” que se unirán al plantel en los próximos días.
Luis Haquín, capitán y defensor del equipo, también expresó su optimismo. Haquín, uno de los primeros en integrarse al grupo tras su participación en ligas internacionales, afirmó que todos los jugadores están bien preparados físicamente y tienen la experiencia necesaria para enfrentar a un rival que promete ser exigente. “El rival del jueves exigirá bastante en la parte física; algunos jugadores tienen experiencia en ligas europeas y eso puede marcar la diferencia”, comentó.
Por otro lado, Cristian Farah, asistente técnico bajo la dirección de Óscar Villegas, enfatizó el análisis detallado realizado sobre Surinam y su director técnico Henk Ten Cate. Aunque no quiso revelar demasiada información para no dar ventaja al adversario, aseguró que tanto el cuerpo técnico como los jugadores han estado estudiando al rival mediante sesiones de video. “No podemos hablar mucho; decir algo es dar información al rival. Pero ya tenemos todo visto”, señaló Farah durante una rueda de prensa con miembros del cuerpo técnico y jugadores.
La preparación continúa con una mentalidad enfocada y un compromiso claro hacia el objetivo común: clasificar a la Copa Mundial 2026. Con cada sesión de entrenamiento y análisis estratégico, Bolivia busca consolidar sus fortalezas y minimizar debilidades antes del partido decisivo contra Surinam.
