En el contexto del inicio de los pagos de resarcimientos por la gasolina desestabilizada, el gerente de Comercialización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Nelson Mendoza, brindó un informe sobre el proceso que se está llevando a cabo en las ventanillas del Banco Unión. Durante su declaración, Mendoza destacó que un total de 3.000 solicitudes han sido rechazadas hasta el momento. Sin embargo, subrayó que estas decisiones no son definitivas, ya que los solicitantes tienen la oportunidad de revisar sus casos individualmente.
Son 3.000 personas a las que se ha rechazado. Estas personas igual tienen la opción, con su código de trámite, de pasar a ventanillas para que ahí les expliquen y, pues, se pueda analizar el caso carpeta por carpeta, afirmó Mendoza en una conversación con medios de comunicación. Esta declaración sugiere un compromiso por parte de YPFB para garantizar que cada solicitud sea evaluada de manera justa y transparente.
El ejecutivo también abordó las críticas provenientes del sector transporte, el cual ha manifestado su descontento por no haber recibido las compensaciones correspondientes. Mendoza defendió la ejecución del plan de pagos y aseguró que existen pruebas documentales de los desembolsos ya realizados a otros beneficiarios. Esta defensa busca calmar las tensiones con un sector clave para la economía nacional.
En medio de este panorama, se observa un creciente debate sobre las medidas adoptadas por los transportistas en respuesta a la situación. Por ejemplo, los industriales de La Paz han expresado su rechazo al paro convocado por los transportistas, argumentando que esta acción solo contribuye a perjudicar aún más la economía local. La situación continúa evolucionando mientras todos los actores implicados buscan soluciones y aclaraciones en torno a este delicado tema.
