El debate en torno a la política económica del gobierno se intensifica a medida que se elabora el presupuesto para el año 2026. Juan Carlos Nuñez, director de la Fundación Jubileo, ha subrayado la necesidad de que la administración explique su enfoque frente a desafíos cruciales como el déficit fiscal y la situación de las empresas estatales. Esta demanda se hace aún más relevante en un contexto donde los precios de la gasolina han experimentado un incremento significativo debido a factores internacionales, duplicando su costo en comparación con el precio local.

En este sentido, Nuñez ha señalado que mientras en Bolivia el litro de gasolina se vende a 7 bolivianos, en el mercado internacional su precio ha escalado entre 13 y 14 bolivianos. Esta realidad pone de manifiesto la urgencia de que el gobierno defina su política respecto a los combustibles, especialmente tras los impactos derivados de la guerra en Irán. La Fundación Jubileo espera que el nuevo presupuesto aborde estas cuestiones con claridad, dado que el actual es una herencia de la administración anterior.

Uno de los puntos críticos que deberá abordar el gobierno es la reducción del déficit fiscal. Este aspecto ha sido identificado como una de las principales preocupaciones en el ámbito presupuestario. Nuñez ha advertido sobre las posibles consecuencias negativas si no se cumplen los compromisos relacionados con este tema. También ha hecho hincapié en que, aunque el Ejecutivo sostiene que está controlando la deuda para este año, existe incertidumbre sobre cómo los fluctuantes precios de los carburantes influirán en las proyecciones presupuestarias.

El director de Jubileo recordó un episodio significativo: cuando se eliminó parte de la subvención a la gasolina en Bolivia, su precio local aumentó a 7 bolivianos por litro, mientras que internacionalmente ya alcanzaba los 9 bolivianos. Con el reciente aumento debido al conflicto bélico, esta disparidad se ha acentuado aún más. Por lo tanto, es crucial que el gobierno presente un plan claro sobre cómo abordará estos desafíos económicos.

Además del déficit fiscal, Nuñez mencionó otros ajustes necesarios dentro del presupuesto, enfatizando que estos son temas ineludibles para una gestión eficaz. En este contexto, también destacó que han transcurrido más de 100 días desde que asumió el nuevo gobierno sin que se haya presentado un presupuesto definitivo, dado que se están llevando a cabo auditorías sobre las empresas públicas y otros aspectos administrativos.

La elaboración del nuevo presupuesto también está ligada a un paquete de leyes propuesto por el gobierno, cuyo objetivo es fomentar inversiones externas en sectores clave como hidrocarburos, minería y energía. Este enfoque legislativo podría ser fundamental para revitalizar la economía boliviana.

Finalmente, Nuñez hizo un llamado al gobierno para fortalecer su estrategia comunicacional ante los problemas económicos actuales. La falta de información clara sobre las causas detrás del aumento del precio de la gasolina genera incertidumbre entre la población. Por lo tanto, es esencial que el gobierno proporcione datos precisos y accesibles para facilitar una comprensión adecuada de estos desafíos económicos.

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