La selección boliviana de fútbol se encuentra en plena preparación para el crucial encuentro que tendrá lugar el próximo martes 31 de marzo contra Irak, un partido que definirá su futuro en el repechaje por un puesto en la Copa del Mundo. El equipo se entrenó el sábado por la tarde en el Complejo Deportivo Borregos del Instituto Tecnológico de Monterrey, donde se respiraba un ambiente optimista y motivador entre los jugadores.
Durante los primeros 15 minutos de la práctica, que fue abierta a la prensa, se pudo observar la cohesión y el buen ánimo que reina en el grupo. Este aspecto emocional es fundamental, ya que los futbolistas se enfrentan a una prueba decisiva tras haber logrado una victoria reciente frente a Surinam, donde Bolivia ganó 2-1.
En cuanto a los aspectos técnicos del entrenamiento, los porteros Guillermo Viscarra, Carlos Lampe y Gerónimo Govea dedicaron tiempo a trabajar bajo la supervisión del entrenador de arqueros, Gustavo Gois De Lira. Este enfoque individualizado es vital para afinar detalles específicos y mejorar su rendimiento en el campo.
El resto del plantel fue dividido en dos grupos para optimizar su preparación. Los jugadores titulares del último partido realizaron ejercicios de activación con el cuerpo médico antes de pasar a actividades físicas regenerativas. Por otro lado, aquellos que tuvieron menos minutos de juego o ingresaron como sustitutos llevaron a cabo un entrenamiento más intenso, diseñado para mantener su ritmo competitivo y asegurar que todos estén listos para el próximo desafío.
Una noticia alentadora para el cuerpo técnico fue que todos los jugadores participaron sin restricciones en el entrenamiento, lo cual es especialmente significativo dado el desgaste físico acumulado tras el encuentro con Surinam. Entre los que habían mostrado molestias durante ese partido estaban Miguel Terceros, Héctor Cuéllar y Diego Medina; sin embargo, su capacidad para entrenar al mismo nivel que sus compañeros genera un clima de confianza dentro del plantel.
La selección tiene programado un nuevo entrenamiento este domingo a puertas cerradas en el mismo complejo. En esta sesión, el director técnico Óscar Villegas comenzará a delinear la alineación titular que enfrentará a Irak. El lunes se llevará a cabo el último entrenamiento previo al partido, jornada que también incluirá una conferencia de prensa donde Villegas y algunos jugadores compartirán sus expectativas sobre el encuentro.
El partido contra Irak está fijado para las 21:00 horas locales (23:00 horas en Bolivia) y representa una oportunidad histórica para Bolivia: si logran obtener la victoria, asegurarán su clasificación a la Copa del Mundo por primera vez en 32 años. La presión es alta, pero también lo es la determinación del equipo por alcanzar este ansiado objetivo.
