En la previa del crucial enfrentamiento contra Irak, correspondiente a la final del repechaje para el Mundial 2026, el seleccionador boliviano Óscar Villegas ofreció una conferencia de prensa en la que destacó la preparación de su equipo y la importancia de la cohesión grupal. Villegas expresó su confianza en que Bolivia tiene lo necesario para enfrentar este desafío y salir victoriosa, subrayando tanto los aspectos emocionales como los deportivos que podrían influir en el resultado del partido.
El técnico se refirió a la experiencia de haber competido previamente en el estadio Gigante de Acero, lo que podría ser un factor determinante para el desempeño de sus jugadores. Esperamos que sea una ventaja para nosotros, que el haber jugado ya en este escenario nos sirva como ventaja, como carga emocional, comentó Villegas. Añadió que la motivación por estar tan cerca de cumplir un sueño colectivo es un impulso adicional para el equipo.
Villegas también hizo hincapié en la importancia del trabajo en equipo sobre las individualidades. Con un mensaje claro para su plantilla, enfatizó: No soy importante, son los jugadores los que son los más importantes en todo. Este enfoque resalta el compromiso colectivo y la sinergia del grupo, donde cada miembro aporta al éxito común. Además, subrayó el papel fundamental de su cuerpo técnico al afirmar que son tan esenciales como él en este proceso.
El lema Nadie es más importante que todos juntos ha sido una constante durante esta etapa y ha contribuido a llevar al equipo hasta esta instancia decisiva. El seleccionador también mencionó a Carlos Lampe como un referente dentro del grupo por su profesionalismo y disciplina, resaltando así la importancia de tener líderes positivos en el plantel.
En cuanto al proceso de renovación que vive la selección boliviana, Villegas explicó que se está trabajando en una nueva generación de futbolistas respaldados por algunos con mayor experiencia. Intentamos hacer algo diferente y saben que lo diferente ha sido un cambio generacional, destacó, apuntando que aunque su objetivo inicial era clasificar al Mundial 2030, ahora están a solo un partido de lograrlo.
Al abordar el estado anímico del equipo, Villegas transmitió optimismo sobre el ambiente interno. El equipo está muy bien, anímicamente muy arriba, afirmó, resaltando cómo esto refleja la madurez y fortaleza del grupo. Esta buena disposición es clave para afrontar un encuentro tan significativo.
Finalmente, ante preguntas sobre Diego Medina, quien presenta algunas molestias físicas, Villegas aseguró que las evaluaciones médicas han sido alentadoras y se tomarán decisiones basadas en su condición física antes del partido. Sin embargo, también mencionó las alternativas disponibles dentro del equipo con jugadores como Macazaga y Rocha listos para aportar si fuera necesario.
Bolivia se prepara con determinación para hacer historia al buscar regresar a una Copa del Mundo después de 32 años. El encuentro está programado para comenzar a las 23:00 horas y todos los ojos estarán puestos en este decisivo choque donde se definirá el futuro inmediato del fútbol boliviano.
