La Cámara Nacional de Industrias (CNI) ha expresado su firme oposición a la reciente solicitud de la Central Obrera Boliviana (COB) que demanda un aumento salarial del 20%. Este planteamiento, presentado al presidente Rodrigo Paz tras una masiva manifestación, ha generado preocupación en el sector industrial y comercial del país, que advierte sobre las posibles consecuencias negativas de tal medida. Según la CNI, un incremento en los salarios podría desatar un ciclo inflacionario descontrolado, intensificar la inestabilidad social y agravar aún más la pobreza que enfrentan muchas familias bolivianas. Además, alertaron que esto podría ahuyentar la inversión privada y poner en riesgo el empleo formal y productivo.
En su comunicado, la CNI recordó que el Gobierno ya había implementado un aumento del 20% al salario mínimo nacional para este año, con el objetivo de compensar la pérdida del poder adquisitivo provocada por una inflación del 20,4% registrada en 2025. Este ajuste elevó el salario mínimo de 2.750 a 3.300 bolivianos. Sin embargo, el nuevo reclamo de la COB se refiere al “haber básico”, que abarca los salarios en general tanto del sector público como del privado.
La CNI enfatizó que un nuevo incremento salarial no solo podría disparar la inflación, sino que también profundizaría la crisis económica que Bolivia ya enfrenta, dado que el crecimiento económico se contrajo entre un 1% y un 1,5% durante el año pasado. En este contexto crítico, los industriales han instado a implementar medidas urgentes para reactivar y fomentar el crecimiento económico, así como a establecer normas que aseguren un entorno de seguridad jurídica que favorezca la iniciativa privada.
Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) también se pronunció en contra de la propuesta de aumento salarial presentada por la COB. En su declaración, la CNC consideró inviable esta demanda y sostuvo que contradice un decreto emitido por el presidente Paz, que estipula que cualquier determinación sobre salarios debe surgir de negociaciones directas entre empleadores y trabajadores.
Desde el Gobierno, algunos ministros han indicado que las condiciones actuales de crisis impiden llevar a cabo aumentos salariales en el sector estatal este año. En lo referente al sector privado, sugirieron que las negociaciones deben realizarse de manera tripartita entre empresarios, sindicatos y autoridades del Ministerio de Trabajo, tal como lo recomienda la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Es importante destacar que durante las administraciones de Evo Morales y Luis Arce no se establecieron negociaciones tripartitas; en cambio, los aumentos salariales eran decididos unilateralmente por el Ejecutivo sin considerar las realidades económicas subyacentes.
