Un evento que prometía ser una celebración de apoyo al equipo de Alianza Lima se tornó en una tragedia en el Estadio Alejandro Villanueva, conocido popularmente como Matute. Este sábado, cuando los aficionados se reunían para animar a su equipo en el superclásico de la Liga peruana contra Universitario de Deportes, una pared de la tribuna sur colapsó, dejando a su paso un saldo de al menos 60 personas heridas.
El colapso ocurrió el viernes y generó una respuesta inmediata por parte del Ministerio de Salud (MINSA), que confirmó la cifra de lesionados y destacó la rápida movilización de recursos para atender la emergencia. Desde el Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) se informó que se desplegaron ocho unidades para brindar atención a los afectados en colaboración con el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales muestran escenas caóticas: aficionados heridos tendidos en el suelo y otros recibiendo atención médica en medio del pánico generalizado. La situación fue tan grave que varios heridos fueron trasladados al Hospital Nacional Arzobispo Loayza, mientras que otros centros asistenciales, como el Hospital Nacional Dos de Mayo, fueron puestos en alerta para recibir a más pacientes.
Según reportes locales, alrededor de veinte personas quedaron atrapadas entre los escombros tras el desplome de la estructura. Los bomberos trabajaron arduamente para rescatarlas y llevarlas a un lugar seguro, mientras se evaluaba la gravedad de las lesiones sufridas por los asistentes al evento.
La caída de la pared no solo ha dejado un trágico balance humano, sino que también plantea serias interrogantes sobre las condiciones estructurales del estadio y la planificación del evento. La conmoción sigue resonando entre los hinchas y la comunidad deportiva peruana, quienes ahora enfrentan las consecuencias de lo que debería haber sido una fiesta en honor al fútbol.
