El conflicto en torno a la renuncia repentina de Nueva Generación Patriótica (NGP) al balotaje por la Gobernación de La Paz ha escalado en intensidad, dejando al candidato René Yahuasi fuera de la contienda electoral y generando una respuesta activa por parte de sus seguidores. Desde el pasado sábado, los partidarios de Yahuasi han mantenido una vigilia en las inmediaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que se encuentra en la plaza Abaroa de la ciudad de La Paz. Este acto de protesta ha alcanzado su cuarto día, con manifestantes organizados en carpas que exhiben letreros y banderas, creando un ambiente de tensión y determinación.
La situación ha llevado a que las autoridades policiales cierren el acceso vehicular a toda la cuadra donde se sitúa el TSE, como medida para controlar el flujo de personas en la zona. Durante este tiempo, uno de los líderes de las manifestaciones ha expresado un cambio en el enfoque del grupo, afirmando que “ya no les interesa” NGP y que ahora su lucha se centra en la defensa de la democracia y del derecho a elegir a Yahuasi como gobernador. Con un llamado a intensificar las movilizaciones, anunció que desde el lunes se espera una masificación del movimiento, con participación desde las 20 provincias y distritos de El Alto, lo que incluye bloqueos como forma de presión.
En medio de esta situación convulsa, Yahuasi ha convocado a una “reunión informativa” para organizaciones sociales que se llevará a cabo el lunes 6 de abril en El Alto. Esta reunión busca consolidar el apoyo popular y organizar las acciones futuras ante lo que consideran una injusticia electoral.
Por su parte, el gobierno ha optado por mantener una postura distante respecto al conflicto interno dentro de NGP. El viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, afirmó que no es responsabilidad del gobierno intervenir en asuntos internos de organizaciones políticas. Destacó que el Ejecutivo respeta la ley y la independencia del TSE, instando a este órgano a tomar decisiones basadas en los marcos legales pertinentes. Santamaría lamentó los conflictos internos pero reiteró que corresponde al TSE resolver las disputas.
En un contexto más amplio, la situación también ha llamado la atención internacional. El senador del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Wilder Veliz, anunció su visita a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para solicitar medidas cautelares ante lo que considera una violación grave de derechos políticos. Veliz subrayó cómo esta crisis afecta directamente al pueblo paceño y su derecho fundamental a elegir libremente a su gobernador. En sus declaraciones a través de redes sociales, hizo un llamado urgente para preservar la democracia y aseguró que defenderán los derechos políticos por todas las vías legales e internacionales disponibles.
Con más de dos millones de votantes potencialmente afectados por esta situación, el ambiente político en La Paz se presenta tenso y lleno de incertidumbre mientras los actores políticos buscan restablecer un orden democrático y garantizar el respeto por los derechos ciudadanos.
