La nave tripulada Orión, parte de la misión Artemis II de la NASA, ha iniciado un momento crucial en su trayectoria al pasar detrás de la Luna, lo que ha resultado en una pérdida temporal de comunicación con el centro de control en la Tierra. Este periodo de silencio está programado para durar aproximadamente 40 minutos, una situación que se anticipó antes del inicio del vuelo.
A las 18:44 horas del este de Estados Unidos (22:44 GMT), los astronautas a bordo de Orión perdieron contacto con la NASA debido a que la Luna, con su imponente diámetro de casi 3.500 kilómetros, bloquea las ondas de radio entre el centro de control y la cápsula espacial. Durante este intervalo, los cuatro miembros de la tripulación no podrán recibir instrucciones ni enviar información hacia la Tierra.
Antes de que se interrumpieran las comunicaciones, el piloto Victor Glover compartió un mensaje conmovedor. Mientras nos preparamos para quedarnos sin comunicación de radio, aún vamos a sentir su amor desde la Tierra. Y a todos ustedes ahí abajo en la Tierra y alrededor de la Tierra, los amamos, desde la Luna. Los veremos en el otro lado, expresó Glover, enfatizando el vínculo emocional entre los astronautas y sus seres queridos en casa.
La pérdida temporal de comunicación no es un fenómeno nuevo; ha sido una característica habitual en todas las misiones que han surcado el lado oculto de la Luna. La última ocasión fue durante el Apolo 17 en 1972, lo que subraya la naturaleza histórica y repetitiva de estos eventos.
El restablecimiento del contacto con los astronautas está programado para las 19:21 hora del este (23:21 GMT). La interacción entre los astronautas y el control terrestre se facilita gracias a dos redes: la Red del Espacio Cercano (NSN) y la Red del Espacio Profundo (DSN). La DSN es esencial cuando las naves están lejos de nuestro planeta y opera mediante tres complejos antenas gigantes situadas en California, Madrid y Canberra. Esta infraestructura permite mantener una conexión continua sin interrupciones provocadas por la rotación terrestre.
Además, Orión está equipada con el Sistema de Comunicaciones Ópticas Artemis II, que utiliza tecnología láser para transmitir datos científicos y comunicarse con mayor eficacia. Este sistema puede enviar volúmenes de información cien veces mayores que los métodos tradicionales basados en radio.
La nave Orión comenzó su sobrevuelo lunar recientemente y realizará observaciones detalladas del lado oculto del satélite natural utilizando un total de 32 cámaras y con el apoyo activo de su tripulación. Este emocionante viaje forma parte del ambicioso programa Artemis II, que se lanzó desde Cabo Cañaveral (Florida) el pasado miércoles.
Con una duración total prevista de diez días, esta misión marca un hito significativo al ser el primer regreso humano a la órbita lunar después de medio siglo. Artemis II representa la segunda etapa del programa Artemis, sucediendo al vuelo no tripulado realizado en 2022. La misión establece las bases para futuras expediciones lunares donde se espera que los astronautas pisen nuevamente el suelo lunar en 2028 y comiencen a establecer una presencia permanente mediante una base lunar, así como preparar el camino para exploraciones más lejos, incluyendo Marte.
Mientras tanto, los astronautas también tienen programado observar un eclipse que durará 53 minutos durante su travesía por el espacio, un fenómeno que será invisible desde la Tierra pero cautivador para ellos desde su posición privilegiada.
