En un giro significativo en la política de Potosí, el gobernador Jhonny Mamani, del Movimiento al Socialismo (MAS), presentó su renuncia irrevocable mientras se encuentra en detención preventiva en el penal de San Pedro. Mamani ha estado recluido desde el 16 de agosto de 2023 y su dimisión se produce a escasos días de la toma de posesión de René Joaquino, quien fue electo el pasado 22 de marzo y asumirá oficialmente el cargo el 4 de mayo.

La renuncia de Mamani no solo marca un cambio en la dirección política del departamento, sino que también activa un mecanismo de sucesión dentro de la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí. Ante esta situación, se convocó a una sesión urgente para elegir a un nuevo gobernador titular que asumirá funciones por un breve periodo de 20 días, justo para completar el tramo final de la gestión actual. La elección está programada para llevarse a cabo hoy por la mañana, lo que resalta la necesidad apremiante de una resolución institucional ante la inestabilidad generada por los acontecimientos recientes.

La salida del gobernador Mamani pone fin a un período caracterizado por turbulencias políticas, que se intensificaron con el escándalo conocido como las “ambulancias fantasmas”. Este caso salió a la luz gracias a una investigación periodística realizada por EL DEBER, que reveló irregularidades en la compra de 41 ambulancias en 2022 que nunca fueron entregadas. Esta situación ha llevado a procesos judiciales contra Mamani por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, entre otros delitos. La Fiscalía ha llegado a solicitar penas que podrían alcanzar hasta diez años de prisión para el exgobernador; sin embargo, el juicio oral ha enfrentado múltiples suspensiones —al menos ocho— lo que genera inquietud sobre posibles dilaciones en la emisión de una sentencia definitiva.

Durante este tiempo, la administración del gobierno departamental estuvo bajo el mando interino de Wilberth Jancko y Mauricio Copa. Este último había sido candidato por la alianza Patria, aunque su influencia fue limitada al contar con apenas 32 asambleístas en ese cuerpo legislativo. La situación refleja una debilidad política palpable que ha afectado también el ámbito electoral en Potosí.

En medio de este contexto convulso, Azucena Fuertes, asambleísta del departamento, hizo un llamado a realizar la elección del nuevo gobernador sin intereses particulares y con un enfoque centrado en las necesidades y aspiraciones de la región. La transición hacia un nuevo liderazgo promete ser un momento crucial para Potosí, cerrando un capítulo marcado por uno de los mayores escándalos políticos en su historia reciente.

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