La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) ha implementado recientemente nuevas regulaciones que afectan el uso de tarjetas y giros al exterior, un movimiento que busca tanto reactivar como organizar las transacciones internacionales. Sin embargo, estos cambios también conllevan la introducción de costos adicionales que podrían encarecer significativamente estas operaciones para los usuarios bolivianos.
A través de la Circular 940/2026, la ASFI ha establecido que las compras, pagos y retiros realizados fuera del país, incluidas las transacciones en línea, ya no estarán sujetos a comisiones directas por parte de los bancos. Este cambio puede parecer beneficioso a primera vista, pero es importante destacar que todas estas operaciones deberán calcularse obligatoriamente utilizando el tipo de cambio de venta del dólar determinado por el Banco Central de Bolivia. Esta disposición podría resultar en un aumento considerable del monto final a pagar por los usuarios.
La normativa también introduce distinciones según el tipo de tarjeta utilizada. En el caso de las tarjetas de débito, se aplicará el tipo de cambio vigente en el momento de la transacción. Por otro lado, para las tarjetas de crédito, se tomará en cuenta el valor que esté vigente cuando la operación sea procesada por la red internacional. Además, se prohíbe a las entidades financieras establecer límites menores a 500 dólares mensuales para los consumos en el exterior realizados con tarjetas de débito.
El impacto más notable se observa en los giros y transferencias internacionales. Para montos inferiores a 1.000 dólares, los usuarios solo deberán cubrir el costo del corresponsal internacional. Sin embargo, en operaciones que superen esa cantidad, las comisiones pueden oscilar entre el 5% y el 10%, alcanzando incluso hasta un 20% cuando se utilizan otras divisas extranjeras.
En situaciones donde las transferencias están destinadas a fines específicos como salud, educación o importaciones, se ha establecido una comisión diferenciada del 3%, lo que indica un tratamiento especial para estos casos en comparación con otros usos.
Estas medidas se implementan en un contexto donde se busca normalizar los pagos internacionales, permitiendo nuevamente a los ciudadanos bolivianos acceder a plataformas digitales y servicios globales para realizar compras en el exterior. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que aunque operar fuera del país se ha vuelto más accesible nuevamente, este acceso viene acompañado de un costo más elevado que deberá ser considerado por los usuarios al momento de llevar a cabo sus transacciones internacionales.
