El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, ha compartido a través de sus redes sociales un balance sobre las operaciones de lucha contra el narcotráfico en Bolivia, destacando el secuestro de un total de 706,320 kilos de clorhidrato de cocaína en diversas regiones del país. Este significativo operativo incluye una incautación notable en la localidad de Santa Rosa del Isiboro, que se encuentra en el corazón del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
La operación, denominada ‘Operación 200: Por nuestras familias, Bolivia y nuestro futuro’, resultó en la incautación de 474,2 kilos de cocaína. Según Justiniano, esta cantidad fue interceptada en un deslizador cercano a una pista clandestina. El operativo fue llevado a cabo con el apoyo de la unidad aérea conocida como Diablos Rojos y permitió la aprehensión de cinco personas involucradas en el tráfico de drogas. De estas, dos fueron detenidas tras aterrizar con la droga en una avioneta, mientras que las otras tres intentaban trasladar la sustancia por rutas fluviales y terrestres hacia Trinidad.
Sin embargo, la situación se complicó cuando los comunarios de la zona liberaron a las tres personas aprehendidas. A pesar de este revés, Justiniano aseguró que están plenamente identificadas y que el Ministerio Público ha iniciado acciones legales para asegurar que se cumpla con los procedimientos establecidos por la ley.
Además del operativo en Santa Rosa del Isiboro, los esfuerzos contra el narcotráfico han dado lugar a otros resultados significativos a nivel nacional. Entre ellos se destaca la incautación de 232 kilos de clorhidrato de cocaína en La Paz y 32,65 kilos de marihuana en Santa Cruz de la Sierra. También se confiscó una aeronave que se sospecha está relacionada con actividades ilícitas.
Justiniano enfatizó que estos logros son producto del trabajo comprometido y coordinado entre diferentes entidades, incluyendo la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Umopar, la unidad aérea Diablos Rojos y el Ministerio Público. Estos operativos reflejan no solo un esfuerzo por combatir el narcotráfico en Bolivia, sino también un compromiso con la seguridad y bienestar de las familias bolivianas.
