En un ambiente de profunda tristeza, familiares, amigos y colegas de Julio César Sardan Villarroel se reunieron este miércoles para rendir homenaje al piloto, quien perdió la vida en un trágico accidente aéreo el pasado lunes. La ceremonia se llevó a cabo en un salón ubicado en la zona del canal Cotoca, a la altura del segundo anillo de Santa Cruz, donde se realizaron los actos de velorio.
La mañana estuvo marcada por una emotiva ceremonia religiosa que reunió a quienes conocieron y apreciaron a Sardan. Posteriormente, sus restos fueron trasladados al cementerio del norte de la ciudad, donde fueron inhumados alrededor de las 11:00. La despedida fue un momento cargado de dolor y recuerdos compartidos, donde los presentes recordaron su pasión por la aviación y su dedicación como profesional.
Julio César Sardan no estaba solo en el vuelo que terminó en tragedia; su colega Carlos Fernando Moyano también perdió la vida cuando la aeronave Cessna Citation CP-3243 se precipitó en el Trópico de Cochabamba. Ambos pilotos estaban cubriendo la ruta entre La Paz y Santa Cruz cuando ocurrió el accidente.
Las primeras investigaciones realizadas por el Ministerio de Obras Públicas sugieren que una posible despresurización de la cabina pudo haber sido la causa del siniestro. Esta situación podría haber llevado a una falta de oxígeno dentro de la aeronave, lo que habría provocado que ambos tripulantes perdieran el conocimiento antes del impacto. Las autoridades continúan trabajando en las indagaciones para esclarecer las circunstancias exactas que rodearon este lamentable evento.
La comunidad aeronáutica y los seres queridos de Sardan enfrentan ahora el desafío de sobrellevar su partida, recordando su legado y contribuciones al sector aéreo boliviano.
