La Escuela de Gestión Pública Plurinacional (EGPP), una institución estatal enfocada en la capacitación de servidores públicos, ha emitido un total de 27.416 certificados entre los años 2018 y 2025 en programas de formación que se alinean con corrientes de pensamiento vinculadas a figuras como Karl Marx, Fidel Castro y el indianista Fausto Reinaga. Esta información fue revelada por el director ejecutivo actual de la EGPP, Guillermo Mariaca, durante la Rendición Pública de Cuentas Final correspondiente a 2025.
El informe destaca que la EGPP ha operado bajo una clara orientación doctrinaria durante las administraciones del Movimiento al Socialismo (MAS). Mariaca enfatizó la importancia de rendir cuentas al mostrar el tipo de formación que realmente se impartía en la institución, indicando que no funcionaba como una escuela al servicio del Estado, sino como un espacio que promovía un pensamiento alineado con el gobierno en el poder. Afirmó que el curso titulado Políticas Públicas para el Vivir Bien fue fundamental en esta formación, diseñado para internalizar un horizonte civilizatorio alternativo al capitalismo y la modernidad.
El documento también señala que los programas educativos estaban impregnados de ideologías socialistas con el fin de producir y reproducir el concepto de Estado-poder. Según Mariaca, esto resultó en un proceso de “adoctrinamiento consciente” entre los funcionarios públicos. Además, se identificó un enfoque centralista en la implementación de estos programas; por ejemplo, en 2025, más de 450.000 personas recibieron formación en idioma aymara en La Paz, mientras que Cochabamba y Santa Cruz registraron cifras significativamente menores.
El informe no se limita a detallar las cifras de capacitación; también plantea serias interrogantes sobre el uso de recursos provenientes de la cooperación internacional. Mariaca mencionó que la EGPP firmó al menos 44 convenios con municipios rurales destinados originalmente a educación infantil, pero que habrían sido desviados hacia cursos con contenido político. Asimismo, se identificaron más de 50 programas formativos que no estaban directamente relacionados con las funciones públicas y algunos se enfocaron en experiencias políticas de países como Cuba y Venezuela.
En cuanto a la rendición de cuentas del año 2025, se reportó que más de 200.000 personas participaron en cursos, diplomados y capacitaciones. De este total, el 50% contaba con educación secundaria o técnica, mientras que el otro 50% eran profesionales. Durante ese mismo año se emitieron 125.000 certificaciones, siendo La Paz donde se concentró la mayor parte.
Sin embargo, el valor académico de estos certificados ha suscitado críticas entre especialistas y exalumnos. Muchos cuestionan tanto la calidad del contenido curricular como la preparación del cuerpo docente. El politólogo Iván Rada argumentó que el MAS utilizó una estrategia cultural para imponer una visión particular dentro del aparato estatal, lo cual condicionó el pensamiento crítico de los funcionarios.
A pesar de estas críticas, algunas voces dentro del propio gobierno sostienen una opinión contraria. Una exfuncionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró no haber percibido adoctrinamiento durante su participación en cursos como el diplomado en Geopolítica del Vivir Bien y destacó lo accesible del programa. Sin embargo, reconoció que los certificados obtenidos carecían de valor real para su trayectoria profesional.
Otras exfuncionarias señalaron irregularidades en la evaluación y calidad educativa dentro de los cursos ofrecidos por la EGPP. Karina Cuba, quien ocupó un cargo relevante en la Fiscalía especializada en víctimas prioritarias, observó que aunque existía un componente ideológico presente “disimuladamente”, algunos docentes habían sido reconocidos previamente pero habían cambiado su rol hacia uno más ideológico bajo el nuevo gobierno.
Por su parte, Aurea Balderrama, exviceministra de Educación, rechazó las conclusiones del informe argumentando que la EGPP cumplía funciones técnicas necesarias para capacitar a los servidores públicos sin imponer ideologías específicas.
La EGPP fue establecida mediante un decreto supremo en 2009 con el propósito declarado de fortalecer la gestión pública mediante la formación adecuada de sus actores sociales. Sin embargo, este reciente informe plantea importantes cuestionamientos sobre las orientaciones ideológicas subyacentes a dicha formación y su impacto real en el desarrollo profesional y ético dentro del sector público boliviano.
