Este sábado, el Mercado Campesino de Villa Montes se convirtió en el epicentro de una notable actividad comercial gracias a la llegada de una significativa cantidad de pescado sábalo procedente del río Pilcomayo. La oferta no solo atrajo a numerosos comerciantes, sino que también despertó el interés de consumidores locales y de otras regiones, quienes valoraron tanto la variedad del producto como los precios accesibles, que oscilan entre 5 y 20 bolivianos.
Desde primeras horas de la mañana, los puestos de venta estaban repletos de pescado fresco en diversas presentaciones y tamaños, lo que permitió a los compradores elegir según sus preferencias y presupuestos. Una vendedora del mercado comentó sobre la buena demanda: “Hay opciones desde 5 bolivianos, de 10, dos por 25, y los más grandes a 15 y 20 bolivianos”. Esta diversidad en precios facilitó que familias locales pudieran abastecerse adecuadamente.
Los consumidores mostraron gran satisfacción ante las ofertas disponibles. Muchos expresaron que los precios eran “al alcance de todos”, destacando la abundancia del pescado que no solo beneficia a los habitantes locales, sino también a visitantes provenientes de otras ciudades, como Tarija, quienes aprovecharon la ocasión para llevarse el producto a sus hogares.
El ambiente en el galpón del mercado se tornó dinámico y alegre. La gran cantidad de sábalo fresco generó un ambiente vibrante entre comerciantes y compradores. “Está barato, está accesible, hay para todos”, comentaban entusiasmados quienes realizaban sus compras.
Sin embargo, entre la alegría por la oferta abundante también surgieron voces responsables que recordaron la necesidad de un manejo sostenible de los recursos del río Pilcomayo. Algunos compradores hicieron hincapié en evitar la sobreexplotación del pescado para garantizar su disponibilidad en futuras temporadas.
La llegada del sábalo ha sido recibida con entusiasmo por la comunidad, que ahora se prepara para disfrutar este versátil pescado en diversas preparaciones. Desde frituras hasta parrilladas familiares, las posibilidades son amplias y prometen enriquecer las mesas durante el fin de semana. La combinación de productos frescos y precios accesibles ha convertido al Mercado Campesino en un lugar clave para disfrutar de las riquezas culinarias locales.
