El 4 de mayo marcará un hito significativo en la política de Santa Cruz con la llegada de Juan Pablo Velasco a la Gobernación, un ascenso que se ha caracterizado por su trayectoria poco convencional en el ámbito político boliviano. A lo largo de seis meses, Velasco se enfrentó a dos balotajes: uno a nivel nacional, donde no logró el triunfo, y otro en Santa Cruz, donde logró una contundente victoria con el 57% de los votos en la segunda vuelta, según los datos del Sirepre.
Este joven político, que celebró su cumpleaños número 39 el 9 de abril, se alzó como gobernador electo junto a Paola Aguirre tras vencer al candidato Otro Ritter. Su éxito electoral es testimonio de una campaña enfocada en la modernización y la incorporación de tecnología en la gestión pública, así como de un discurso que resonó particularmente con un electorado joven.
La trayectoria política de Velasco comenzó antes de su reciente victoria. En las elecciones generales de 2025, fue candidato a la vicepresidencia en una fórmula que logró llegar al balotaje por primera vez en la historia democrática reciente del país. Sin embargo, esa experiencia terminó en derrota frente a Rodrigo Paz y Edmand Lara. A pesar del golpe emocional que supuso esta pérdida, Velasco no se desanimó y regresó al escenario político meses después.
Antes de su incursión en la política, Velasco era conocido como un destacado empresario del sector tecnológico y de startups. Su carrera empresarial incluye hitos como la venta de Net.Comidas a la multinacional PedidosYa por dos millones de dólares, una transacción significativa para el ecosistema emprendedor boliviano. Además, introdujo al país la franquicia Yango y participó como inversionista en MOBI, un innovador sistema de movilidad urbana basado en vehículos eléctricos. También cofundó Presto, una fintech dedicada a ofrecer servicios financieros digitales.
A menudo resalta que su labor empresarial ha generado cientos de miles de empleos y ha atraído más de 100 millones de dólares en inversiones a Bolivia durante los últimos ocho años. Esta experiencia empresarial ha sido parte fundamental de su discurso político y su propuesta ante los votantes.
La historia personal de Velasco también juega un papel crucial en su narrativa. Criado por sus abuelos maternos en Santa Cruz tras la migración de su madre a Estados Unidos cuando él tenía cinco años, ha compartido cómo esta experiencia lo conecta con muchos bolivianos que enfrentan realidades similares. Su educación en colegios internacionales y su tiempo en La Paz le brindaron una perspectiva diversa sobre el país.
Durante su campaña electoral, propuso proyectos ambiciosos como el “Viru Viru Hub”, diseñado para posicionar a Santa Cruz como un centro logístico continental. Defendió fervientemente la necesidad de digitalizar los servicios estatales y potenciar el comercio exterior. Con declaraciones audaces como “volver a ser sexy el trabajar en el Estado”, logró captar atención mediática y generar debates sobre la percepción del servicio público.
Su capacidad para conectar con los jóvenes fue notable; según datos del censo 2024, más del 50% de la población cruceña es menor de 40 años. Este segmento encontró atractivo su perfil empresarial y su enfoque innovador frente a los desafíos actuales.
El economista Óscar Mario Tomicajevic analizó este fenómeno electoral como una señal clara: una parte significativa del electorado busca mirar hacia el futuro con enfoques basados en criterios económicos modernos, especialmente ante un panorama económico complicado.
Con su credencial que recibirá el 28 de abril y su posesión programada para el 4 de mayo, Velasco se enfrenta al reto más grande hasta ahora: traducir sus experiencias empresariales exitosas en una gestión pública efectiva y transformadora para Santa Cruz. Su victoria no solo representa un cierre significativo para un ciclo electoral intenso; también abre las puertas a una nueva era política donde convergen las dinámicas del mundo digital con el poder político local.
