La Policía de Oruro ha iniciado una investigación tras el inquietante hallazgo de un feto en el baño de una universidad privada, un evento que ha conmocionado tanto a la comunidad educativa como a la población local. Este caso ha sido tipificado como un posible aborto, lo que añade una capa de complejidad y sensibilidad a la situación.
Según el informe preliminar emitido por las autoridades, el pequeño cuerpo fue descubierto dentro de una bolsa plástica en un bote de basura del baño. La noticia del hallazgo se conoció el pasado martes, momento en el cual se alertó a los efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y a la Unidad de Homicidios para que realizaran las diligencias correspondientes.
Roger Montaño, director departamental de la Felcc, confirmó que se trata de un feto masculino con aproximadamente 26 semanas de gestación. Este dato fue crucial para establecer la naturaleza del caso. Inicialmente, las autoridades consideraron que podría tratarse de un infanticidio; sin embargo, esa hipótesis fue rápidamente descartada tras los resultados de la autopsia. El fiscal Aldo Morales explicó que, según los exámenes realizados, se determinó que el feto nació muerto.
La investigación ha tomado un giro significativo al cambiar la figura del delito a uno relacionado con el aborto. Esto implica un enfoque renovado en determinar quién pudo haber dejado el feto en ese lugar tan inapropiado. Para ello, se están revisando las cámaras de seguridad del campus universitario con el fin de identificar a la última persona que accedió al baño antes del hallazgo.
Además, las autoridades no solo están enfocándose en identificar al responsable del abandono del feto, sino que también están llevando a cabo investigaciones sobre los posibles progenitores. El fiscal Morales mencionó que se están realizando indagaciones pertinentes con respecto a la madre y al padre del bebé.
El impacto emocional y social que ha generado este suceso es palpable en Oruro, donde tanto estudiantes como ciudadanos expresan su consternación por lo ocurrido. A medida que avanza la investigación, se espera que las autoridades logren esclarecer los hechos y lleven ante la justicia a quienes resulten responsables. La comunidad universitaria permanece atenta a los desarrollos de este caso, que resuena más allá de las paredes académicas y pone en evidencia cuestiones sociales profundas sobre el tema del aborto en el país.
