Ramiro Cavero, líder del equipo económico de la alianza Libre, cuestionó con dureza la decisión del Banco Central de Bolivia (BCB) de inmovilizar el 3% de determinados depósitos en moneda nacional y la calificó de “confiscatoria”. A su juicio, la medida reducirá los recursos disponibles para los bancos y terminará traduciéndose en menos créditos, menor circulación de dinero y un freno adicional para la actividad económica.
La disposición fue establecida mediante la Resolución de Directorio 131/2026, con la que el ente emisor creó una Reserva Monetaria Restringida (RMR). Ese mecanismo obliga a los bancos múltiples y al banco público a mantener inmovilizado en el BCB un monto equivalente al 3% de determinados depósitos en moneda nacional durante 180 días.
Cavero explicó que, en su criterio, la intención de la autoridad monetaria es quitar liquidez del sistema para evitar que esos fondos se destinen a la compra de dólares y, con ello, reducir la presión sobre el tipo de cambio y la inflación. Sin embargo, cuestionó que el costo de esa estrategia recaiga sobre el crédito y, por esa vía, sobre la economía real.
“(Desde el BCB) hacen ya una, prácticamente, confiscación, dicen ‘3% subo el encaje para que no haya liquidez’ y eso afecta la economía real. Y se nota que no era algo planificado porque estos temas como Gobierno debería tenerlos claramente planificados”, expresó en entrevista con UNITEL.
De acuerdo con el BCB, esos recursos permanecerán inmovilizados durante el plazo establecido, no generarán remuneración para las entidades financieras y tampoco podrán ser utilizados para cumplir requerimientos de encaje legal, garantizar operaciones o realizar otras transacciones. Además, no serán considerados para el cálculo de los indicadores de activos líquidos.
Desde la mirada del economista, esa decisión alterará la planificación de los bancos y obligará a restringir colocaciones. “Si tú eres un banco que ya tenías tu cálculo de flujo de caja a quienes les ibas a prestar, de pronto te retienen 3% del dinero, a mucha gente vas a tener que decirle que ya no hay dinero prestarle”, apuntó. Añadió que, al haber menos préstamos, también habrá menos actividad económica y un impacto directo sobre el sector real.
La advertencia surge en un contexto que Cavero ya considera negativo para la economía, tomando en cuenta que el propio BCB proyectó un decrecimiento de 3,6%. En ese marco, sostuvo que la nueva medida puede profundizar esa contracción.
Aunque admitió que la inmovilización de recursos puede ayudar a contener la inflación, insistió en que no es el mecanismo más adecuado. A su criterio, la política monetaria debería centrarse en las tasas de interés, porque eso permitiría que las entidades financieras decidan cómo administrar sus recursos sin que una parte de los depósitos quede retenida por decisión del regulador.