El senador por Santa Cruz, Branko Marinkovic, sostuvo que la crisis de combustibles que atraviesa Bolivia no se resolverá con la abrogación de un decreto, sino con un cambio de fondo en el sistema que, según dijo, mantiene al país entre la escasez y las largas filas. En ese marco, insistió en la necesidad de avanzar con una ley que permita liberar el mercado de carburantes.
Al referirse a la reunión de la Asamblea de la Cruceñidad prevista para este miércoles, el legislador expresó su respeto por las decisiones que adopte el Comité pro Santa Cruz y manifestó su confianza en que la respuesta que se plantee apunte a una solución estructural. Dijo estar convencido de que se impulsará la aprobación de una norma que liberalice el tema, al advertir que la falta de combustible golpea con especial fuerza al sector productivo.
Marinkovic fue enfático al señalar que derogar el decreto no asegura el abastecimiento. A su juicio, aunque esa norma sea abrogada, las filas continuarán porque persiste la falta de diésel. Por ello, defendió el proyecto de ley presentado por Demócratas para liberar la importación, el almacenaje, el transporte y la comercialización de combustibles.
El senador también cuestionó que los importadores sigan dependiendo de YPFB, al considerar que ese esquema encarece y dificulta el abastecimiento. Desde su perspectiva, la libre competencia permitiría mejorar la provisión y reducir costos, especialmente en las regiones fronterizas.
En ese contexto, criticó además que la Asamblea Legislativa dedique tiempo a interpelaciones mientras el país enfrenta una crisis económica y de abastecimiento. Señaló que se está perdiendo tiempo y pidió a los legisladores priorizar el tratamiento de leyes urgentes que permitan liberar los combustibles, atraer inversiones y reactivar la economía.
Marinkovic cuestionó que, en lugar de aprobar normas que necesita Bolivia, se destine toda una jornada a escuchar una interpelación con 55 preguntas a un ministro que, según afirmó, no tenía relación con el tema planteado. A su criterio, esa situación afecta no solo al funcionamiento del Gobierno, sino también al de la propia Asamblea Legislativa. Por eso, insistió en que el Legislativo debe dejar de lado las interpelaciones y concentrarse en generar respuestas concretas a las necesidades del país.