El Consulado General de Bolivia en San Pablo, Brasil, continúa brindando acompañamiento a las familias de los cinco ciudadanos bolivianos que perdieron la vida en el derrumbe de una edificación registrado el sábado 12 de septiembre en el barrio de Penha, mientras coordina con las autoridades brasileñas los procedimientos de identificación, documentación y repatriación de los restos, según informó la Cancillería boliviana.
En un comunicado difundido este domingo 13 de septiembre, la Cancillería señaló que el Consulado activó de inmediato sus protocolos de asistencia y protección consular tras conocerse el siniestro. Personal diplomático se trasladó tanto al lugar del derrumbe como a los hospitales a los que fueron llevadas las personas afectadas, con el propósito de verificar la situación, identificar a los connacionales fallecidos y ofrecer apoyo a sus familiares.
La información oficial también confirmó que dos personas sobrevivieron al colapso y reciben atención médica. El Consulado, añade el comunicado, mantiene un seguimiento directo sobre su estado de salud y permanece en coordinación con los servicios sanitarios brasileños.
Las labores de rescate concluyeron este domingo, luego de que los equipos del Cuerpo de Bomberos encontraran entre los escombros a la última víctima. Con ello, las autoridades brasileñas confirmaron un saldo de seis fallecidos y dos sobrevivientes.
En paralelo, Bolivia concentra sus esfuerzos en la asistencia a los familiares de las víctimas. Uno de los principales objetivos de la misión consular es acompañarlos en las gestiones posteriores al fallecimiento de los cinco bolivianos, así como en los trámites necesarios para la identificación de los cuerpos y la documentación requerida para su traslado, de acuerdo con la voluntad de las familias.
La Cancillería expresó su profundo pesar por la tragedia y transmitió sus condolencias y solidaridad a los allegados de las víctimas. En su comunicado, además, reafirmó el compromiso del Estado de proteger y asistir a los bolivianos en el exterior con la frase: “Donde está un boliviano, está la patria”.
Mientras tanto, en San Pablo, la investigación sobre las causas del derrumbe avanza hacia la posible determinación de responsabilidades. La Policía Civil brasileña detuvo este domingo a uno de los socios de la constructora New Home, encargada de la obra que colapsó. Además, la Justicia ordenó la prisión temporal de otros dos representantes de la empresa, que permanecían prófugos, de acuerdo con reportes de medios brasileños.
La pesquisa busca establecer si existieron irregularidades en la construcción y si el derrumbe pudo haberse evitado. Para ello, la Policía analiza documentos, permisos y autorizaciones vinculados a la obra. Según las investigaciones difundidas este domingo, el edificio había comenzado a levantarse en 2019 y ya había sido objeto de medidas de paralización por problemas estructurales. Después, se autorizó un nuevo proyecto bajo la condición de demoler la estructura anterior, un punto que también forma parte de la indagación.
La Prefectura de San Pablo, por su parte, abrió sus propias investigaciones para determinar si hubo fallas en los procesos de fiscalización. Una funcionaria municipal fue apartada de sus funciones luego de surgir cuestionamientos sobre una inspección relacionada con la supuesta demolición de la estructura previa.
El derrumbe ocurrió durante la madrugada del sábado en la calle Tequici, en Penha, cuando la estructura en construcción cayó sobre una vivienda donde se encontraba un grupo de personas de nacionalidad boliviana. Las tareas de rescate se prolongaron por más de un día y concluyeron este domingo con la recuperación de la última víctima. Dos personas fueron rescatadas con vida y trasladadas para recibir atención médica.
Con la búsqueda ya finalizada, la atención se centra ahora en las familias de los fallecidos, en la recuperación y documentación de los cuerpos y en las gestiones para su eventual traslado a Bolivia. Al mismo tiempo, las autoridades brasileñas deberán establecer las causas del colapso y definir las responsabilidades correspondientes, en una investigación que deberá esclarecer, entre otros aspectos, las condiciones en que se ejecutaba la obra y las posibles irregularidades que habrían contribuido a la tragedia.
Para Bolivia, el caso abre una etapa de acompañamiento consular a los familiares afectados. La Cancillería aseguró que mantendrá la coordinación con las autoridades brasileñas para brindar asistencia y protección a los connacionales alcanzados por este siniestro.