Bolivia y Paraguay concluyeron la definición total de su frontera común tras un proceso que se extendió durante 88 años, desde el final de la Guerra del Chaco, conflicto librado entre 1932 y 1935. El avance se concretó en el marco de la reunión de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites Paraguayo-Boliviana, que desde el lunes sesiona en la ciudad de La Paz.
De acuerdo con fuentes oficiales, la decisión adoptada en la capital boliviana marca el cierre de un proceso histórico iniciado tras la firma del Tratado de Paz, Amistad y Límites de julio de 1938, que dio origen a la comisión encargada de la demarcación. En ese sentido, destacaron que el resultado alcanzado refleja que las fronteras se consolidan mediante la diplomacia, la cooperación técnica y la voluntad sostenida de ambos pueblos.
La Paz es sede de la XII Reunión Plenaria Ordinaria de esta comisión, instancia en la que representantes de ambos países abordan temas vinculados con la demarcación, caracterización, conservación y control de la frontera común. En esta ocasión, el principal avance fue el trazado del límite internacional entre el Hito X y el Hito XI, punto en el que confluyen las fronteras de Bolivia, Brasil y Paraguay.
Las autoridades señalaron que, con esta definición, la extensión total de la frontera paraguayo-boliviana quedará aprobada y registrada, lo que representa un paso histórico en la relación bilateral. También subrayaron que Bolivia y Paraguay son los únicos países de Sudamérica con fronteras totalmente demarcadas.
La Cancillería boliviana informó en una publicación en redes sociales que el encuentro fue instalado con la misión de definir el trazado final de los 50 kilómetros sobre el río Otuquis, también denominado Negro, en el Hito XI. La frontera común entre ambos países alcanza 742 kilómetros, de los cuales 38 corresponden a una frontera fluvial. Esa línea fue organizada en once vértices, desde el Hito 1, compartido por Argentina, Bolivia y Paraguay, hasta el Hito XI, donde confluyen Brasil, Bolivia y Paraguay.
La Guerra del Chaco dejó, según historiadores, 50.000 muertos bolivianos y 40.000 paraguayos, y es considerada el mayor conflicto bélico de Sudamérica en el siglo XX. A partir de ese desenlace, la comisión binacional inició en diciembre de 1938 un trabajo técnico que se extendió durante décadas para identificar los vértices de la frontera y completar su demarcación.