La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) volvió a poner sobre la mesa su proyecto corto de Ley de Inversiones y pidió que el Legislativo lo apruebe hasta diciembre de este año. La iniciativa fue respaldada por sectores gremiales e importadores cruceños, que la ven como una alternativa para atraer capital extranjero, fortalecer la actividad empresarial y abrir nuevas fuentes de empleo.
Desde el bloque multisectorial, la representante de los importadores, Nicole Tasca, sostuvo que la propuesta puede convertirse en una opción válida siempre que su alcance no se limite a los grandes empresarios. En ese sentido, planteó que la norma sea reglamentada de forma que también incluya a los medianos y pequeños inversionistas, con una visión que beneficie a todos los sectores y contribuya al crecimiento del país.
El dirigente gremial César González también expresó su respaldo al proyecto impulsado por Cainco desde Santa Cruz, aunque insistió en que debe tener un enfoque integral y nacional. Para los sectores que apoyan la propuesta, la prioridad pasa por generar condiciones que permitan seguir invirtiendo en un contexto económico complejo.
En esa misma línea, Tasca remarcó que el país atraviesa una crisis económica y que resulta necesario impulsar tanto la inversión extranjera como la inversión privada interna. A su criterio, el objetivo es que a los empresarios nacionales les vaya bien para que la economía pueda sostenerse y crecer.
Por su parte, el gerente de Asuntos Corporativos de Cainco, Luis Fernando Strauss, explicó que el proyecto ya había sido presentado meses atrás, pero que fue reenviado al Legislativo y socializado nuevamente con autoridades debido a la urgencia de su aprobación. Según indicó, la intención es que la norma pueda ser tratada antes de que concluya el año.
Strauss afirmó que Bolivia necesita certidumbre y confianza para atraer inversiones que generen divisas, empleo y bienestar. Uno de los puntos centrales de la propuesta, señaló, es la estabilidad normativa, entendida como la garantía de que a las empresas que decidan invertir en el país no se les modifiquen las reglas durante el tiempo de su inversión.
En ese marco, precisó que el planteamiento busca evitar cambios en impuestos o en el régimen laboral para quienes apuesten por Bolivia. Añadió que Cainco ha sostenido reuniones con distintas bancadas, además de conversaciones con el ministro de Economía, el entonces ministro de Planificación y el presidente del Senado, aunque hasta ahora no se han logrado consensos para avanzar con la aprobación.