El Comité Operativo de Emergencia municipal de Cercado decidió solicitar al gobierno nacional, a través de Defensa Civil, el envío de helicópteros para apoyar las tareas de combate del incendio en Calderilla, que continúa expandiéndose en una zona de difícil acceso. La determinación fue asumida ante la complejidad del terreno, donde los cerros empinados y accidentados impiden un control efectivo del fuego por tierra, según explicó el director de la Unidad de Gestión de Riesgo del municipio, Álvaro Baldivieso Altamirano.
Baldivieso confirmó que la alternativa aérea fue planteada como la vía más viable para enfrentar el avance de las llamas. Señaló que Defensa Civil ya realiza las gestiones correspondientes para verificar si las aeronaves podrán llegar hasta Tarija. Mientras tanto, el incendio seguía activo y, de acuerdo con la evaluación realizada en el COE, lo más probable era que las labores se mantengan este jueves, especialmente por la persistencia de los fuertes vientos en la zona.
El funcionario indicó que el fuego avanzaba hacia la zona de San Pedro de Sola, mientras las instituciones y los bomberos continuaban desplegados en el área, pese a que el incendio se encontraba en un sector inaccesible, en los picos más altos de la serranía. La topografía, dijo, complica cualquier intento de intervención directa, por lo que también se estaba definiendo la manera de llegar a la primera línea de fuego.
Como parte de la coordinación interinstitucional, el COE resolvió instalar el puesto de comando en la parte de fondo de San Pedro de Sola. El comando de incidencias quedó a cargo del comandante de los bomberos de la Policía, mientras seguían las tareas para contener el siniestro, que se inició el martes por la tarde y no pudo ser controlado en las primeras acciones.
Las llamas ya se habían extendido a Calderilla Grande, Calderilla Chica y Pinos Sud. Desde la Gobernación, en un reporte emitido la mañana de este miércoles, se informó que estimativamente se habían quemado 3 mil 150 hectáreas. Aunque la situación no había cambiado de manera significativa, el fuego continuaba avanzando lentamente y se esperaba lograr su contención hasta este jueves.
En el lugar seguían trabajando funcionarios del Sernap y bomberos de la Policía, mientras se preveía el despliegue progresivo de bomberos voluntarios y personal de instituciones como la Gobernación y el Gobierno Municipal de Tarija.