Los micreros de la ciudad de Tarija pidieron al gobierno municipal acelerar el nuevo estudio tarifario comprometido, con el objetivo de definir un pasaje del transporte urbano que, según sostienen, se ajuste a la realidad actual del sector.
El dirigente Filemón Ayza Quiroga afirmó que ya transcurrió un mes desde que solicitaron la hoja de costos y recordó que, de acuerdo con la normativa, la autoridad competente para este proceso es la Alcaldía. Sin embargo, señaló que hasta ahora desconocen el grado de avance del estudio que debe presentar el municipio.
Según explicó, el sector ya elaboró su propia hoja de costos con apoyo de un profesional especializado, documento que ahora buscan contrastar con el que entregue la administración municipal. Consultado sobre el monto que arroja ese cálculo, indicó que supera los 4 bolivianos con 50 centavos por pasajero, aunque aclaró que ese dato será confrontado en su momento.
Ayza sostuvo que el análisis tomó en cuenta el costo de operación de un micro, especialmente el combustible, además de los costos fijos y los repuestos. En ese marco, insistió en que el sector no busca confrontación con la población, sino contar con datos reales para sentarse a negociar tarifas que respondan a la situación económica.
El dirigente también señaló que muchos transportistas prefieren mantenerse replegados antes que seguir trabajando a pérdida. Dijo que actualmente solo trabaja alrededor del 50% de los micros existentes, mientras que la otra mitad decidió no salir a operar hasta que haya definiciones claras sobre el pasaje. Añadió que quienes sí están trabajando obtienen utilidades diarias de entre 50 y 100 bolivianos.
Asimismo, explicó que varios choferes no están operando porque sus vehículos tienen motores de mayor cilindrada y consumen más diésel, lo que vuelve insostenible la actividad en esas condiciones. Por esa razón, afirmó, se mantienen replegados y esperan reunirse a fin de semana para asumir decisiones sobre el tema.
Respecto a la posibilidad de utilizar los 200 motores a GNV comprados por la Gobernación durante la gestión de Lino Condori Aramayo, Ayza respondió que esa alternativa no es viable, debido a que se trata de motores grandes, “parecen de tractor”, y no pueden adaptarse a los micros.
Finalmente, recordó que alrededor del 80% de los micros de la ciudad funciona con diésel, mientras que el 20% utiliza GNV, por lo que el nuevo precio que buscan establecer sería para todo el sector y no permitiría una diferenciación de tarifas entre unos y otros vehículos.