El París Saint-Germain se impuso 4-2 al Barcelona en la fase de liga de la Liga de Campeones de Europa, en un partido que terminó decantándose a favor del conjunto dirigido por Luis Enrique gracias a su mayor eficacia en los momentos clave. Para el equipo azulgrana, el resultado significó su primera derrota de la temporada 2026-27 y el final de una racha de 11 victorias consecutivas en partidos oficiales.
El Barcelona, que llegaba al compromiso con nueve triunfos en LaLiga y dos más en el torneo europeo, no logró sostener su buen arranque de curso ante un rival que supo responder a cada intento de reacción. El duelo ofreció un pulso táctico intenso entre ambos entrenadores, con un equipo local que buscó competir de igual a igual, pero que terminó pagando caro cada desajuste defensivo.
El PSG abrió el marcador al minuto 38 por medio de Désiré Doué, un gol que cambió el desarrollo del encuentro y obligó al Barcelona a remar desde atrás antes del descanso. El tanto dio ventaja al cuadro parisino en un momento en el que el partido todavía se mantenía abierto y con ambos equipos midiendo cada movimiento.
En la segunda parte, el conjunto de Hansi Flick encontró una respuesta al minuto 55 con el gol de Xavi Espart, que devolvió la igualdad y reactivó las opciones azulgranas. Sin embargo, el empate no alteró el plan del PSG, que volvió a golpear al minuto 72 con una anotación de Lucas Hernández para recuperar el control del marcador.
Lejos de rendirse, el Barcelona volvió a meterse en el partido al minuto 79 gracias a Lamine Yamal, que firmó el 2-2 en un tramo de máxima tensión. Pero la reacción catalana duró poco. Apenas dos minutos después, Vitinha marcó el 3-2 para el equipo francés y dejó al Barcelona nuevamente obligado a perseguir el resultado.
La sentencia llegó al minuto 86, cuando Fabián Ruiz Peña anotó el 4-2 definitivo y cerró una noche en la que el PSG supo aprovechar sus oportunidades con mayor contundencia. El tramo final dejó sin respuesta al conjunto azulgrana, que vio esfumarse cualquier posibilidad de rescatar puntos en casa.
La derrota supone un golpe importante para el Barcelona, que había construido un inicio de temporada impecable y ahora deberá recomponerse rápidamente. El tropiezo llega, además, en una semana especialmente exigente, ya que el domingo 25 de octubre visitará al Real Madrid en el clásico español, programado para las 14 horas de Guatemala.
Mientras el equipo de Flick busca pasar página con rapidez, el PSG celebra una victoria que refuerza su paso firme en la Liga de Campeones de Europa y mantiene intacto el invicto de Luis Enrique en la competición.