El alcalde de Tarija, Jhonny Torres, prevé viajar a China a fin de mes o en los primeros días de noviembre, en una gestión que se extenderá por cuatro días y que tiene como objetivo explorar la posibilidad de adquirir micros eléctricos mediante un esquema de pago a plazos para los transportistas, en reemplazo de las actuales unidades a diésel.
La autoridad explicó que esta iniciativa se viene revisando a través de la embajada de China en Bolivia, con la que ya se empezaron a evaluar opciones vinculadas a la electromovilidad para el transporte público. Recordó además que el municipio ya tuvo una experiencia previa en esta línea, cuando hace cinco años compró dos vehículos eléctricos destinados a la policía municipal.
En la ciudad todavía circulan alrededor de 400 microbuses a diésel, de un parque aproximado de 700 unidades. Según Torres, el viaje será financiado íntegramente por la embajada china, por lo que el municipio no asumirá ningún gasto.
El alcalde aclaró que la intención de la Alcaldía no es comprar los 400 micros para conformar una empresa municipal, sino facilitar que los transportistas accedan a la compra con respaldo municipal y bajo un sistema de venta a plazos. Explicó que, una vez cancelada la última cuota, cada transportista se convertirá en propietario de su vehículo, mientras tanto la movilidad quedará a nombre del municipio. También remarcó que la participación en este programa será voluntaria y que no se puede obligar a nadie a sumarse.
Torres insistió en que su viaje busca conocer de primera mano cómo podría concretarse esta operación. Inicialmente había mencionado la posibilidad de gestionar los 200 motores chinos adquiridos anteriormente por la Gobernación, aunque los transportistas consideran que esa alternativa no es viable.
En ese punto, el dirigente sindical Filemón Ayza Quiroga sostuvo que se trata de motores de gran tamaño, que “parecen de tractor”, por lo que, debido a sus dimensiones, no podrían adaptarse a los micros actuales. En consecuencia, esa opción quedó descartada, según su criterio.
Por otra parte, el alcalde informó también sobre la licitación para la compra de luminarias destinadas al alumbrado público, por un monto de 30 millones de bolivianos. A eso se suma la adquisición de dos nuevos camiones canasta para atender el sistema de alumbrado.
Torres detalló que con esos recursos se prevé comprar entre 9 mil y 10 mil luminarias, y afirmó que el total de luminarias existentes en Tarija no supera las 35 mil en toda la historia de la ciudad. Aseguró que la intención es mejorar integralmente el sistema de iluminación.
En cuanto al aeropuerto Oriel Lea Plaza, el alcalde expresó su desacuerdo con el cierre de la terminal aérea mientras se reconstruye la pista de aterrizaje. Considera que suspender las operaciones en plena temporada alta del turismo sería perjudicial para Tarija y plantea, como ya había propuesto antes, construir una segunda franja paralela.
A su juicio, esa alternativa permitiría mantener el funcionamiento normal del aeropuerto mientras se trabaja en la refacción de la pista actual, evitando así el cierre temporal de la terminal.